La compañía química DuPont ha publicado hoy unos resultados semestrales protagonizados por los 905 millones de dólares de beneficio neto, lo que representa un descenso de 60,1% respecto al mismo periodo del año anterior.
La ganancia por acción en el primer semestre de este año fue de 99 centavos, comparado con los 2,49 dólares que obtuvo en los primeros seis meses de 2008
La compañía química estadounidense DuPont obtuvo un beneficio neto de 417 millones de dólares (293 millones de euros) en el segundo trimestre, lo que supone un 61,3% menos que hace un año, informó la empresa. La cifra de negocio de la multinacional radicada en Delaware alcanzó los 7.088 millones de dólares (4.985 millones de euros), un 23,6% menos.
DuPont planea recortar otros 2.000 empleos como parte de un plan de reestructuración que reveló en abril, cuando la empresa química advirtió que el 2009 sería peor que lo previsto. La empresa señaló el jueves que continuará reduciendo fuertemente los costos y gastos de capital, mientras continúa invirtiendo en áreas de alto crecimiento y márgenes elevados, como sus operaciones de semillas y productos de energía solar.
La compañía química estadounidense DuPont obtuvo unas ganancias en el primer trimestre del año de 488 millones de dólares en 2008 (377,5 millones de euros), lo que supone un descenso del 59 por ciento con respecto al mismo periodo de 2008. Según informó hoy la empresa, las ventas consolidadas del grupo cayeron el 20 por ciento, hasta 6.900 millones de dólares (5.339 millones de euros), como consecuencia de la bajada de la demanda industrial a nivel mundial. DuPont espera que la debilidad de la demanda en los mercados clave para el grupo (agricultura y alimentación, construcción, comunicaciones y transporte) continúe a lo largo de 2009, si bien la empresa se mantendrá en beneficios gracias a la reducción de costes y a la bajada de precios de las materias primas. El grupo ha aumentado su objetivo de reducción de costes para 2009 de 730 a 1.000 millones de dólares (564,7 a 773,5 millones de euros), que pasan por recortes adicionales de contratistas y de jornada laboral
La multinacional DuPont planteará a los empleados de las plantas españolas, entre ellos la asturiana ubicada en el valle de Tamón, la posibilidad de aplicar su programa voluntario de trabajo no remunerado. Para ello se está trabajando en el paquete de información sobre este programa y su adaptación a España, según informaron a Europa Press fuentes de la compañía. Según este programa, DuPont ofrece a los empleados de todo el mundo la posibilidad de tomarse de manera voluntaria 10 días libres no remunerados antes de final de año. Este programa representa una opción para los empleados de colaborar voluntariamente con DuPont a alcanzar sus objetivos.
El presidente de DuPont España y Portugal y director general de DuPont Ibérica, Enrique Macián, aseguró hoy en Avilés, que la multinacional "no tiene ninguna intención de irse de Asturias" y agregó que en las instalaciones asturianas se han llevado a cabo inversiones muy importantes que de querer abandonar la región no tendrían ningún sentido. Macián, que participa en un desayuno empresarial celebrado en Avilés, se refería de este modo al anuncio de la compañía de la pasada semana en la que comunicaba la intención de crear tres centros de servicios --uno en Europa, otro en Asia y en EE.UU--, lo que provocará que parte de las labores que ahora se desempeñaban en las instalaciones asturianas se desplacen a las del centro de la India. El director de DuPont Ibérica quiso dejar claro que esta decisión no impedirá en modo alguno que la planta de Tamón siga siendo un referente de la multinacional en Europa.
El año 2009 será "duro y complicado" por la crisis mundial, pero también "un reto y una continuación en la visión de futuro" de Dupont, que "algo se va a resentir", dijo hoy el presidente de la empresa en España y Portugal, Enrique Macian. Macián hizo estas declaraciones en una rueda de prensa en Oviedo junto al ganador del XVIII Premio DuPont de la Ciencia, Antonio Hernando, y el científico y presidente del jurado que ha concedido el galardón, Santiago Grisolía. "La crisis es una gripe que habrá que pasar", sostuvo el responsable para la península Iberica de la compañía científica, que espera que la comunidad mundial "sea mejor dentro de unas decenas de años". A su juicio, "esta no es una crisis cualquiera", ya que confluyen "al mismo tiempo una crisis económica, probablemente la segunda más grande de la historia, la potencial crisis demográfica, y las de alimentación, energéticas..."