El debate comenzó con la Ley de Impulso y Desarrollo Equilibrado de la Región (LIDER) sobre la que Sara Aranda explicó que va a sustituir a la actual Ley de Suelo de la Comunidad de Madrid, una normativa de ordenación territorial del modelo urbanístico de la ciudad en 1956. Esta nueva legislación va a “cambiar el paradigma del urbanismo en Madrid” en un modelo que “ya no responde a la realidad social, económica y territorial de la región”.
“No podemos olvidar que Madrid es una región metropolitana, con un núcleo consolidado que funciona como un continuo urbano y con conexiones esenciales dentro y fuera del territorio que requieren una planificación a escala superior”, aseguró. Otro de los aspectos a destacar por Aranda fue que, esta ley además de dar “una seguridad jurídica”, iba a permitir “agilizar trámites y procedimientos” para dar respuesta a las demandas de los ciudadanos.
En sintonía con Aranda, Miguel Hernández, añadió que además de esa necesidad de cambiar el paradigma, es fundamental “homogeneizar, explicar y desarrollar conceptos que no tienen la suficiente claridad o que a día de hoy se encuentran obsoletos”.
José Antonio Granero apoyó al resto de ponentes y calificó la ley como “iniciativa extraordinaria” sobre todo por tres razones fundamentales: el “encaje metropolitano”, que no contempla la ciudad de Madrid sin otros municipios de la Comunidad e incluso otras ciudades cercanas como Segovia, Toledo o Guadalajara; la urgencia de “unificar, simplificar y generar confianza en el sector” con el objetivo de resolver los problemas de profesionales y empresas; y la regeneración urbana que incluye aprovechas las oportunidades como el cambio de uso en edificios o transferencias en los nuevos desarrollos, no solo en los nuevos. Además, Hernández puso en valor que la norma “anticipe mecanismos para resolver esos bloqueos” y destacó especialmente la Aceleradora Urbanística, un instrumento que calificó de “brillante” para facilitar la tramitación y coordinación administrativa.
Convivencia entre la ley LIDER y la Aceleradora Urbanística
Acerca de la relación entre la Aceleradora Urbanística y la ley LIDER, Aranda expuso que busca coordinar hasta 43 informes sectoriales que pueden afectar a un instrumento de planeamiento. Aranda explicó que se trata de “un órgano colegiado apoyado en una plataforma tecnológica” con varios objetivos clave: “dar seguridad jurídica mediante un repositorio común de documentación, agilizar la emisión simultánea de informes, automatizar el seguimiento de plazos y coordinar criterios cuando los informes son incompatibles entre sí”.
Además, la Aceleradora permite declarar determinados proyectos como de especial relevancia, lo que reduce a la mitad los plazos de tramitación. “En apenas un mes ya se han presentado cinco instrumentos de planeamiento para su tramitación preferente”, señaló.
Hernández valoró el buen funcionamiento de la aceleradora y apeló a la necesidad de reforzar el equipo en los próximos meses.
Madrid Nuevo Norte
Para Hernández, proyectos como Madrid Nuevo Norte ponen de relieve la importancia de este nuevo marco normativo. “Nosotros tuvimos que tramitar hasta 62 informes sectoriales, sin calendario claro ni coordinación entre órganos. Algo así habría cambiado radicalmente nuestra experiencia”, reconoció.
El directivo defendió que Madrid Nuevo Norte es mucho más que un desarrollo residencial. “No somos un proyecto centrado en vivienda; tenemos 10.500 viviendas, pero somos el futuro de la ciudad en generación de actividad económica y empleo de calidad”, afirmó. En su opinión, la transformación del entorno de la estación de Chamartín convertirá el área en “el nuevo nodo de centralidad de Madrid, con impacto regional y nacional”.
Sobre los plazos de Madrid Nuevo Norte, Hernández resaltó que la urbanización del primer ámbito empezará en el mes de abril en Las Tablas Oeste. El segundo (Malmea-San Roque-Tres Olivos) en el que se incluye la prolongación de la Castellana, Hernández matizó que van a llevar a finales de este año “una junta de compensación, lo que significa que podríamos urbanizar el ámbito donde van la mayoría de las viviendas como por el verano del año que viene más o menos”.
Confianza en el sector y colaboración público-privada
Desde una perspectiva más amplia, José Antonio Granero, arquitecto y miembro de Madrid Open City, subrayó que uno de los mensajes más relevantes de la Ley LIDER es la confianza en los profesionales y en el sector inmobiliario. “La única manera de abordar de verdad el problema de la vivienda es con los profesionales y las empresas del sector, con promotoras y constructoras”, afirmó.
Granero destacó que la ley apuesta por “unificar, limpiar y flexibilizar la normativa” y por un urbanismo que genere certidumbre. “Eso es confianza, y sin confianza no hay inversión ni oferta”, añadió.

