La gestora alcanza los 51.700 millones de euros en activos bajo gestión y anticipa captar entre 1.500 y 2.000 millones de euros adicionales durante el último trimestre del año.
Las rentabilidades de la deuda pública de los mercados desarrollados han seguido al alza, como muestran los Treasuries estadounidenses (UST), las Obligations Assimilables du Trésor (OAT) francesas y los bonos soberanos japoneses (JGB) de largo plazo. El aumento de las rentabilidades de la deuda de los mercados desarrollados eleva los costes de financiación a escala global y probablemente refleja los riesgos de inflación y fiscales inherentes a estas economías.
Los riesgos geopolíticos persistentes deberían mantener elevadas las primas de riesgo, lo que respaldaría una fuerte demanda institucional de oro y limitaría su caída, a pesar de las elevadas rentabilidades reales. Desde JSS SAM esperan que el oro se beneficie cuando las rentabilidades reales empiecen a moderarse y que el equilibrio de riesgos sigue siendo favorable para el oro.
Los precios del petróleo suelen cotizarse como el precio futuro del petróleo crudo, siendo Brent y WTI los principales índices de referencia. Sin embargo, la economía depende de productos refinados como el diésel, la gasolina y el combustible de aviación, más que del propio petróleo crudo, y el coste de transformar uno en los otros es el margen de refino, o crack spread. Al añadir este diferencial al Brent se obtiene una aproximación de lo que realmente paga el consumidor final y, sobre esa base, el precio medio se sitúa actualmente en torno a los 140-180 dólares por barril.
Rosa Duce, Chief Investment Officer de Deutsche Bank, considera que los mercados han sobrerreaccionado ante el temor a nuevas presiones inflacionistas y han descontado subidas de tipos de interés excesivas por parte de la Reserva Federal y el Banco Central Europeo. La experta anticipa una pausa monetaria a corto plazo y mantiene una visión favorable sobre las bolsas de cara a 2027, apoyada en la solidez de los resultados empresariales y las oportunidades de inversión en sectores estratégicos.
La bolsa resiste cerca de máximos, pero el repunte de las rentabilidades de la deuda y la creciente divergencia entre sectores obligan a afinar la selección de inversiones. Manuel Franco, responsable de Desarrollo de Negocio y Relación con Inversores de Metagestión, analiza las oportunidades que ofrecen los mercados, defiende el potencial de la renta variable a largo plazo y explica por qué, pese a recoger beneficios tras el rally bancario, sigue encontrando valor en determinadas entidades.
El entorno de la renta fija ha resultado especialmente difícil para los inversores en los últimos meses, ya que los rendimientos a largo plazo han alcanzado máximos de varios años en medio de las turbulencias geopolíticas y económicas.
La economía mundial sigue mostrando solidez. Desde Neuberger, consideran que el crecimiento del comercio mundial es un indicador de mayor frecuencia de la actividad económica, y este se está fortaleciendo tanto en términos de precios como de volumen. Aunque consideramos que la IA es el principal motor de la inversión privada, observamos que su expansión se está extendiendo a la economía en general
¿Pueden unos tipos de interés más altos convertirse en una oportunidad para invertir en bonos? Josefina Rodríguez, economista de Vanguard, analiza cómo el encarecimiento de la energía, la persistencia de la inflación y la creciente necesidad de financiación de gobiernos y empresas están presionando al alza los tipos de interés. Aunque este entorno genera tensiones en los mercados, también mejora las perspectivas de rentabilidad de la renta fija a largo plazo
Una cartera equilibrada con una asignación del 30% en activos alternativos puede aumentar la rentabilidad hasta el 7,5%, e impulsar los ratios de Sharpe en un 21% en comparación con una cartera 60/40 “pura”. Unas tires reales más elevadas impulsan los pronósticos de bonos globales aggregate al 5,3%, el más alto en dos décadas.