Los principales responsables de inversión de la industria española analizan las métricas clave para este ejercicio. El consenso apunta a un crecimiento de beneficios de doble dígito, una rotación estratégica desde el hardware hacia el software de IA y la necesidad de buscar "carry" en el crédito europeo ante la estabilización de los tipos de interés. La gestión activa recupera el protagonismo frente a una indexación que acusa la excesiva concentración en Wall Street.
Durante años, bastaba con “comprar EEUU” y dejar que el mercado hiciera su trabajo. Pero algo ha cambiado. Entre tensiones geopolíticas y dudas sobre la IA, Ignasi Viladesau explica por qué ese enfoque ya no es suficiente.
En un escenario global donde la volatilidad ya no es la excepción sino la norma, Estrategias de inversión reúne a los principales espadas de la banca privada y la gestión de activos en Sevilla para diseccionar la salud del patrimonio nacional y qué hacer en momentos como el actual. Representantes de Hamco Global AM, BNP Paribas AM, Banco Santander, Tressis, Deutsche Bank y Unicaja coinciden en un diagnóstico que marca un cambio de era: el inversor español ha abandonado la reactividad emocional para abrazar una disciplina técnica sin precedentes
Diego Élices, director general de inversiones de A&G Global Investors, advierte de un cambio de ciclo en los mercados: la gestión activa vuelve a batir a los índices mientras los inversores abandonan los fondos monetarios en busca de mayor rentabilidad.
La inflación vuelve a estar en el punto de mira y ya no basta con esperar. Rosa Duce, Chief Investment Officer de Deutsche Bank, lanza un mensaje claro a los inversores: el dinero parado pierde valor, los mercados están en pleno cambio y las decisiones que tomes ahora pueden marcar la diferencia en los próximos meses. Entre tensiones geopolíticas, tipos de interés altos y nuevas oportunidades, la clave ya no es solo protegerse, sino saber dónde moverse antes que el resto.
En un contexto de mercados más exigentes y con los diferenciales de crédito cada vez más estrechos, la búsqueda de rentabilidad vuelve a exigir mayor selección de activos. Miguel Ángel Rico, director de Inversiones en Creand Asset Management, explica en esta entrevista dónde están encontrando hoy el alpha los gestores activos, por qué los fondos Long/Short están funcionando especialmente bien en 2026 y qué oportunidades ve en renta fija, con especial atención al High Yield nórdico. También analiza las valoraciones del mercado estadounidense y el papel que puede jugar el dólar en las carteras en un entorno geopolítico todavía incierto.
La gestora Santander Asset Management afronta 2026 con un cambio claro de posicionamiento. Tras la cautela que marcó el mercado en 2025, el equipo dirigido por Mikel Romero, Senior Portfolio Manager, ve ahora un entorno macroeconómico más sólido que permite aumentar la exposición a activos de riesgo, aunque sin perder de vista las tensiones geopolíticas y los posibles episodios de volatilidad.
Paco Quintana, director de estrategia de inversión de ING, advierte de que las valoraciones elevadas en Wall Street obligan a vigilar de cerca los beneficios empresariales para detectar un posible cambio de ciclo. En un contexto marcado por tensiones geopolíticas en Oriente Medio, el estratega analiza los riesgos de estanflación ligados al petróleo, cuestiona la rentabilidad de mantener liquidez con inflación todavía elevada y explica por qué la inversión en inteligencia artificial entra ahora en una nueva fase, con más protagonismo del software y sectores como la salud.
En uno de los últimos encuentros organizados por Estrategias de Inversión, en esta ocasión en Bilbao, las gestoras de fondos BNP Paribas AM y Eurizon, se juntaron con profesionales de Kutxabank Investments, Acacia Inversion, Diaphanum, Tressis, Santander PB, Indosuez WM y Norwealth, para hablar sobre alternativas para las carteras en el entorno actual, poniendo el foco en ETFs y titulizaciones europeas
2026 no será un año para improvisar en los mercados. Tras un periodo de fuertes subidas en los activos de riesgo y con valoraciones cada vez más exigentes, el consenso entre selectores de fondos y responsables de inversión apunta a un entorno en el que la rentabilidad sigue siendo posible, pero donde la volatilidad será más frecuente y la gestión de carteras exigirá mayor disciplina.