Noticias y análisis para invertir en materias primas. La inversión en materias primas está a disposición de todos los inversores. Aunque algunas de las materias primas permiten la inversión en activos físicos, como puede ser el caso de algunos metales preciosos, es a través de una serie de productos financieros como mejor se puede articular esa inversión.
Los expertos reconocen que es más complicado comprar materias primas por la dificultad o imposibilidad de custodiar el activo. La primera opción para invertir en materias primas es la compra de empresas especializadas en el sector, como petroleras, acereras y mineras. Aquí, las variaciones en el precio de la materia prima no sólo depende su oferta y demanda sino que depende de las reservas que tengan las propias compañías, gestión empresarial, procedencia de las mismas, etc. No es complicado ver cómo una petrolera cae cuando el precio del petróleo está cotizando al alza. En este sentido, hay muchos expertos que reconocen que invertir en mineras o empresas ligadas a materias primas en ocasiones no supone tener exposición a las mismas pues las subidas o bajadas de la cotización no dependerá exclusivamente de las subidas o bajadas de la materia prima.
Otra de las opciones para invertir en materias primas es el mercado de futuros. Aunque no todas las materias primas tienen mercado de futuros, las que lo tienen en ocasiones tienen barreras de entrada muy altas para el inversor minoristas. Dentro de estos mercados, los CFds o contratos por diferencias son algo más fáciles aunque conllevan un riesgo inherente que es el apalancamiento y en ocasiones no replican con exactitud los precios del subyacente porque dependen del tamaño de su propio mercado.
Por último, los ETFs o Fondos cotizados permiten comprar materias primas a través de la inversión en índices sectoriales o empresas, en productos no accesibles para inversores minoristas y permiten apostar al alza o a la baja del precio del activo subyacente.
El cobre ha dejado de percibirse como un metal exclusivamente industrial para convertirse en una referencia clave dentro de la economía global y de los mercados financieros.
El precio del barril de petróleo Brent ha alcanzado los 126 dólares, su nivel más alto en cuatro años, debido a las tensiones entre Estados Unidos e Irán y la posibilidad de una intervención militar.
Los Emiratos Árabes Unidos han anunciado su salida de la OPEP el 1 de mayo. En febrero, los Emiratos eran el tercer mayor productor de la OPEP, después de Arabia Saudita e Irak
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ya ha avisado de un shock petrolífero sin precedentes tanto en la demanda como en la oferta. Incluso en un escenario benigno de fin de la contienda bélica en Oriente Próximo, los problemas de suministro y de precios altos se prolongarán durante meses.
El precio del petróleo se ha convertido en la clave económica de la guerra de Oriente Medio iniciada a finales del pasado febrero. Consumidores e inversores conocen a diario las oscilaciones del crudo referidas a los futuros a 3 meses. Es decir, lo que se prevé que se pagará en junio sobre el oro negro, bien sea el Brent o el West Texas. Pero las referencias son muchas y el precio al contado se dispara.
Las sanciones impuestas por Estados Unidos, la Unión Europea y Reino Unido sobre determinados proyectos energéticos rusos no han frenado por completo la comercialización de su gas natural licuado. Ni mucho menos.
El oro sufre también la volatilidad de los mercados financieros. Todavía acumula una subida del 65% en el último año, pese a que ahora se mueve en los 4.567 dólares la onza y llegó a rozar los 5.400 dólares a finales de enero de este año. Los analistas siguen viendo recorrido al metal precioso, pese a los tipos al alza de los bonos y la mayor fortaleza del dólar.
UBS prevé que el precio del oro, activo 'refugio', toque los 6.200 dólares por onza a finales de junio, a pesar de la caída desde su récord. La entidad suiza destaca la incertidumbre en el mercado.
La producción petrolera de Venezuela ha experimentado un repunte notable en marzo, alcanzando una media de 1,1 millones de barriles diarios, frente a los aproximadamente 942.000 barriles registrados en febrero.
La AIE está consultando con los gobiernos de Asia y Europa sobre la posibilidad de liberar más reservas de petróleo. El Brent roza de nuevo los 110 dólares.