Periodista por la Universidad Rey Juan Carlos y Máster de Marketing Digital. Parte de la Segunda Edición del Programa de la Cámara de Comercio de Madrid "Empresarias Líderes 360". Especializada en información económica y deportiva. Experiencia en diferentes medios de comunicación escritos y radiofónicos. Linkedin Mirella Calderón
Ha pasado un 2025 considerablemente bueno en los mercados financieros y el 2026 puede que tenga el mismo rumbo, por eso los expertos están convencidos de que dejar el dinero en el banco no es la mejor opción para el ahorrador. Las oportunidades son miles y cada día que pasa es un día que pierdes para empezar a rentabilizar. Pero, ¿cómo se puede batir ese miedo a comenzar a invertir?
Con los mercados entrando en una fase de mayor exigencia selectiva, 2026 obliga a los inversores a ir más allá de las soluciones genéricas. La diferenciación por temáticas, la gestión activa y la capacidad de adaptación marcarán la diferencia. Estos tres fondos ofrecen tres vías complementarias para posicionarse con criterio en el nuevo ciclo bursátil.
2026 se presenta como un año de más oportunidades y más trampas para el inversor. Tras un 2025 de volatilidad, rotaciones y un mercado dominado por la IA, los grandes expertos coinciden en un mensaje: diversificación real, gestión activa y disciplina volverán a marcar la diferencia. Estas son las claves que apuntan para posicionarse con sentido ante el nuevo ciclo.
Con los tipos más estabilizados y un nuevo ciclo monetario en el horizonte, 2026 se presenta como una oportunidad para reconstruir carteras con criterio. Estos tres fondos destacan por combinar rentabilidad, flexibilidad y control del riesgo.
Con los mercados globales a punto de cerrar otro año de actividad intensa, dos fondos cotizados (ETFs) se han convertido en protagonistas para los inversores que buscan rendimiento con gestión pasiva.
El 2025 ha sido un ejercicio “atípico, rentable y lleno de contrastes”, marcado por crecimiento bursátil, divergencias económicas y un escenario de cambios estructurales a nivel global. En una mesa redonda organizada por Estrategias de Inversión, que reúne a los directores de Inversión en España de varias Bancas Privadas, los expertos coinciden en que el año ha sido sólido en rentabilidad, pero bajo una superficie frágil y llena de divergencias estructurales; y en que en el 2026 las esperanzas se apoyan en un aterrizaje suave del ciclo, estabilidad monetaria, reformas económicas europeas y uso responsable de tecnologías de inteligencia artificial.
Tras un 2025 marcado por fuertes rentabilidades y movimientos intensos en los mercados, los inversores afrontan 2026 con un escenario más exigente y menos homogéneo. Renta fija, gestión activa, diversificación geográfica y un mayor control del riesgo se consolidan como ejes clave en las carteras, según coinciden los principales selectores y firmas de inversión.
En uno de los últimos encuentros organizados por Estrategias de Inversión, en esta ocasión en Málaga, las gestoras de fondos Fidelity International y Eurizon, se juntaron con profesionales de Caser Asesores, Singular Bank, Unicaja, Fundatia (Fundación Unicaja) y Mapfre GP, para hablar sobre alternativas para las carteras en el entorno actual, poniendo el foco en inversión en renta variable
España volverá a situarse entre las economías más dinámicas de Europa en 2026. Deutsche Bank anticipa un crecimiento del 2,2%, muy por encima del 1,1% previsto para la Eurozona, según las perspectivas macroeconómicas y de inversión presentadas por Rosa Duce, CIO de Deutsche Bank en España, y Dirk Steffen, CIO EMEA & Global Chief Investment Strategist. La entidad también prevé que España cierre 2025 con un notable 2,9%, muy por encima del 1,4% de la Eurozona y del 1,9% de EE. UU.
Las perspectivas para 2026 ofrecidas por los gestores de A&G Global Investors dibujan un escenario económico complejo, en el que conviven mercados sobrevalorados, endeudamiento público creciente, geopolítica tensada y, al mismo tiempo, grandes oportunidades en renta fija, tecnología e inteligencia artificial. Los especialistas de multiactivos, renta fija, renta variable y activos digitales coinciden en un mensaje central: la gestión activa será imprescindible en un entorno de alta volatilidad.