Se cumplen dos décadas de vida de la moneda común europea con la que hemos dejado de pensar en pesetas y que ha vivido hasta una supercrisis, en 2012, que puso en tela de juicio su existencia. Un recorrido, que ya supera los 20 años en el caso de los mercados financieros y que ahora discurre a un futuro en el que se piensa en un euro digital que podría no concretarse hasta, al menos, 2025.
"Si el BCE no sigue a la Fed en la retirada de medidas, el euro quedará en una posición bastante débil". Analizamos el inicio de año y qué esperar para el dólar frente al euro con Alexis Ortega, de Finagentes Gestión.
El índice Dólar norteamericano logra purgar excesos de sobrecompra sin dañar su estructura creciente de medio plazo, permitiendo considerar el reciente movimiento lateral como un descanso previo a un movimiento de continuidad alcista que podría provocar una corrección en el par EUR/USD que se encuentra en niveles de resistencias importantes.
Las caídas de la moneda única frente al billete verde apenas marcan diferencias en los últimos días, incluso tras las decisiones de política monetaria a uno y otro lado del Atlántico. Los expertos señalan que no se salen del rango actual y desde ING prevén que la tónica será circundar las 1,13 unidades en su cambio.
Reuniones de bancos centrales (Fed, BCE, BoJ, SNB y BoE). La Fed comienza a priorizar la lucha contra inflación frente al crecimiento económico. El BCE no cambiará el discurso dovish por el enfriamiento en el crecimiento. El EUR/USD debería afianzar su tendencia bajista de fondo y los rebotes a corto plazo deberían aprovecharse para abrir posiciones cortas.
La relación entre el euro y dólar sigue inclinando la balanza para el billete verde, mientras que la divisa europea no es capaz de mantenerse en el tiempo por encima de las 1,13 unidades por dólar. En unos días marcados por el devenir de las reuniones de política monetaria y su tapering, en especial de la FED y el BCE.
No existe una reunión de transición para un banco central cuando la inflación está rompiendo al alza. El BCE no realizará cambios en la política monetaria, pero Christine Lagarde tiene que convencer que no existe prisa porque la inflación es transitoria. Si no hay un mensaje convincente y el Bund pierde niveles la volatilidad se extenderá entre los mercados.
El momento macroeconómico es más positivo en EEUU que en Europa y, la crisis energética actual, previsiblemente lo mantendrá en el futuro. Los tipos de interés repuntan con más intensidad en EEUU y esperamos que el USD vuelva a apreciarse frente al EUR. Con el EUR/USD en la parte alta del canal bajista se puede buscar el lado corto o vendedor de mercado.
Los fondos de cobertura apuestan por un dólar fuerte con lo que el euro se resiente desde mayo de esta valoración, que gana fuerza incluso con el anuncio del tapering americano del que conoceremos más detalles en la reunión de la Fed de principios de noviembre. Aunque Goldman Sachs considera que esos avances del billete verde podrían detenerse.
Esperamos una Fed que anuncie un tapering más agresivo que el descontado con un Jerome Powell suavizando y condicionando los hitos al crecimiento económico. El mercado podría mantener las dinámicas recientes: apreciación de USD y caídas en bonos y bolsas.