El gigante del comercio electrónico sigue pasando en el mercado por ese pequeño bache que trasciende a sus resultados y, en especial, al anuncio de salida de Jeff Bezos de la dirección diaria de la compañía que se ve como un antes y un después para el valor. Pero la gran incógnita es cómo encarará Amazon el periodo post Covid tras los buenos réditos de 2020.
Los números negros vuelven a inundar al valor que los últimos tiempos, y no lo olvidemos al calor también de sus abundantes ganancias, está generando un círculo concéntrico de aceptación social que eleva sus avances e incluso lo populariza, vuelve a sobrepasar los 50.000 dólares que no están en el bolsillo de todos los inversores para comprar un solo activo. Y esa es ahora su dinámica, alcista pero dominada por su generalización entre las finanzas tradicionales.
Sin novedades sobre la apertura o no de la mina de uranio a cielo abierto parece que el horizonte de Berkeley Energía y sus objetivos ve algo más de luz que en semanas precedentes. El valor no pierde fuelle, y gana en el mercado y en volumen de negocio, en especial en las últimas dos sesiones en el mercado celebrando que la Ley del Cambio Climático tal vez no impida el proyecto salmantino de la multinacional.
La compañía asturiana consigue el sí del organismo estatal al rescate que ha de pasar mañana mismo por la aprobación formal del Gobierno para después emprender la ardua tarea de encontrar el socio adecuado que la empresa necesita para seguir adelante. Mientras el mercado aplaude la noticia pero retrocede en su intento de avanzar más allá de sus máximos anuales.
La entidad financiera que preside Carlos Torres Vila sigue mirando a los ojos de los accionistas a modo de acercamiento a un futuro dividendo más potente, también con propuestas de sostenibilidad que es la tónica en todas las empresas y buscando la mejor perspectiva de unos analistas que se mantienen divididos sobre el valor. Pero en un escenario alcista, Jefferies apuesta por él doblando y más su cotización actual.
Hay valores como Duro Felguera que suben por el rescate de la SEPI por encima del 100% en lo que llevamos de año o que casi llegan a esa cota como Nyesa Valores por sus expectativas de diversificación para salir adelante. Pero hay otros, como ocurre con San José y Ence que son los claros candidatos a mejorar con la recuperación económica, algo que ya se está viendo en sus negocios.
La empresa aceitera empieza a perder posiciones en el mercado desde finales de febrero. Unas caídas que corrigen desde los fuertes avances cosechados en lo que va de año, y especialmente en febrero, pero que abren la puerta a que los recortes, por su cuantía y duración vayan más allá de una mera toma de beneficios.
La compañía andaluza de inteligencia artificial y robótica comienza a perder terreno en el mercado y se aleja de los máximos del ejercicio. Sigue a la espera de lo que decida la SEPI sobre la ayuda solicitada al Fondo de Apoyo a la Solvencia con la idea de conseguir la estabilidad financiera y operativa en este 2021.
La compañía inmobiliaria quiere dejar atrás su pasado más reciente, desde su vuelta al mercado hace tres años y tras reestructurar su deuda se aventura en nuevos negocios. Ese efecto está siendo balsámico para un valor que se mueve entre los mejores del Mercado Continuo en lo que va de año con la vista puesta en su OPA sobre IFFE futura y su entrada en el negocio de la energía renovable.
El Rey de las torres sigue sumando en la última semana en Europa, mientras el mercado le sigue dando a corto plazo la espalda. Mantiene las caídas, tanto mensuales como anuales mientras los expertos siguen observando visibilidad en el valor pero sólo a medio y largo plazo. De nuevo Telefónica, ante las caídas supera a Cellnex en capitalización bursátil tras el sorpasso del pasado año.