Hay que fijarse en la rentabilidad y la renta variable la ofrece. Aunque en gran medida debería descartarse el mercado nacional en el que debemos ser muy selectivos porque los descuentos fundamentales se han agotado en muchos sectores. Si entramos en él, habría que tener en cuenta la telefonía, media o petróleo y quizás, dentro del sector asegurador, Mapfre. En estos momentos, hay que ampliar horizontes.
El sector eléctrico ya está agotado, aunque puede verse aún algún otro movimiento, con lo que, a la hora de elegir un sector, apostaríamos por el financiero puesto que para 2007 puede verse inmerso en una fuerte reordenación, con menos matices políticos que los que han afectado al eléctrico, en el marco europeo. En definitiva, veremos grandes operaciones de grandes grupos financieros a nivel continental.
Las Bolsas cotizan a corto plazo sin prejuicio de que la escena se reavive. La curva de tipos está invertida con incremento de la liquidez provocada por los últimos movimientos del Banco de Japón. Y este aumento ha favorecido las operaciones empresariales creando una coyuntura muy favorable para la compra, la inversión, que se asemeja a la burbuja tecnológica. Es decir, que estamos en un momento en que el comportamiento económico es burbujil.
Debemos mantenernos cautos, sobre todo en España, ya que los ascensos se han dado por movimientos corporativos y no por crecimiento real. Así pues, hay que posicionarse a la defensiva y fijarse en Europa donde puede verse mejor capacidad de crecimiento y mayor rentabilidad por dividendo.
Dibujado el escenario, las únicas pistas que pueden darse son las de apostar por valores aburridos, seguros, sólidos, como son los citados blue-chips: BBVA, BSCH y Telefónica, dejando de lado a las constructoras o las eléctricas donde lo lógico sería ver recortes y si suben, lo harán escasamente porque ya tienen poco recorrido alcista.
Las cuotas de las hipotecas seguirán encareciéndose, ya que el Euribor, el indicador más utilizado para fijar el tipo de interés de estos préstamos, subió en septiembre por duodécimo mes consecutivo hasta el 3,715%, el nivel más alto marcado desde julio de 2002.
En estos momentos deberíamos comprar volatilidad, comprar put y call que se encuentran a buen precio y a través de los que se contrarrestan los efectos de las caídas que en estos momentos serían normales. Con este panorama, recomendaría seguir en el mercado ya que la posición alcista actual es la vencedora.
El mercado debería calmarse y consolidarse en los valores actuales, ya que el ritmo de OPA diaria no puede mantenerse. No se puede comprar sólo por especulación porque igual que se provocan subidas en el secundario, pueden inducirse caídas.
Jesús de Blas.
Gestor de Banca Privada Bankoa Credit Agricole
El mercado apoya la subida de Repsol, porque si hay alguna OPA abierta es esta evidentemente y por mucho que el crudo haya bajado una compañía como Repsol gana una cantidad de dinero suficiente como para justificar cotizaciones más altas. Es posible incluso que si todo se queda a nivel nacional, tanto el tema de Endesa o Iberdrola, esta compañía podría ser la pieza que queda por resquebrajar.