Dibujado el escenario, las únicas pistas que pueden darse son las de apostar por valores aburridos, seguros, sólidos, como son los citados blue-chips: BBVA, BSCH y Telefónica, dejando de lado a las constructoras o las eléctricas donde lo lógico sería ver recortes y si suben, lo harán escasamente porque ya tienen poco recorrido alcista.
Vértigo. Esta es la sensación que provoca el fuerte ascenso en poco tiempo causado por las operaciones corporativas que estamos viviendo o que podríamos vivir, puesto que algunos de ellos son meras especulaciones por el momento.