Debemos mantenernos cautos, sobre todo en España, ya que los ascensos se han dado por movimientos corporativos y no por crecimiento real. Así pues, hay que posicionarse a la defensiva y fijarse en Europa donde puede verse mejor capacidad de crecimiento y mayor rentabilidad por dividendo.
Estando en máximos, todo el mundo se plantea la misma pregunta: ¿continuará la tendencia o veremos recogida de beneficios? Y ahora esto se verá determinado por los datos macroeconómicos, comenzando por los que se publicarán esta semana como los de empleo y vivienda en EEUU, que ratificarán la fuerte desaceleración del país, o los del BCE, que se espera suba los tipos 25 puntos básicos aunque sería positivo que no lo hiciese si no hay presiones inflacionistas. Y, por supuesto, debemos permanecer atentos a las operaciones corporativas.