Hay que fijarse en la rentabilidad y la renta variable la ofrece. Aunque en gran medida debería descartarse el mercado nacional en el que debemos ser muy selectivos porque los descuentos fundamentales se han agotado en muchos sectores. Si entramos en él, habría que tener en cuenta la telefonía, media o petróleo y quizás, dentro del sector asegurador, Mapfre. En estos momentos, hay que ampliar horizontes.
Seguimos fuertes y en máximos históricos. El mercado se ha movido de forma espectacular a lo largo del último trimestre, especialmente el secundario español aunque también el resto de mercados europeos, catapultados por el sector eléctrico y el inmobiliario. Ahora hay que esperar a los resultados empresariales, que determinarán si la tendencia sigue y consigue mantener el listón tan alto como está. En el caso de que estos datos decepcionen, iniciaremos una corrección técnica importante.