El silencio es lo peor, la sensación de que estamos en vísperas de semanas decisivas pero en un verano que ha sido desalentador en muchos aspectos.
¿Qué decisiones se espera que tome mañana el BCE? “posible recorte de tipos y flexibilidad en los colaterales, así como la apertura nuevamente a la posibilidad de una inyección de liquidez a la banca en el corto plazo”.
Ahora son fundamentales las expectativas de lo que vaya a hacer el BCE “y la posibilidad de que España solicite un rescate y, de alguna forma, se estabilice todo el problema de la financiación”, explica Nicolás López, de MG Valores.
Las rentabilidades de los bonos a 2 y 3 años se relajan, “sólo en los tramos en los que el Draghi se muestra dispuesto a comprar”, recuerda José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney.
"Esta semana es una semana SOS por las peticiones de ayuda que llegan desde distintos frentes: 4.500 millones por parte de Bankia, Andalucía que solicita 1.000 millones y de Guindos que no descarta solicitar ayuda, aunque dice que primero desea conocer las condiciones”.
A petición de nuestros registrados decidimos hacer un análisis técnico de los siguientes activos; Ibex 35, Telefónica, Santander, Inditex, Amadeus, Grifols y BBVA.
El famoso “stop loss” para medir el riesgo es fundamental. Entre las recomendaciones, Iberdrola está subiendo mucho, esperamos una regulación y creo que los niveles de caída que ha tenido el valor en estos tiempos le hace atractivo.
“Estamos en un mercado con poca volatilidad para lo que nos tiene acostumbrados”, indica Alejandro Martín, subdirector en España de Hanseatic Brokerhouse.
Las cosas siguen estando presionadas, “lo ha dicho el presidente del gobierno en las declaraciones en las que admite que es complicada la financiación y tendremos que hacer nuevos esfuerzos para bajar los tipos de interés de la deuda”, explica Javier Echeguren, gestor de Banif Gestión.
La clave de esta semana será la reunión del BCE y su posible programa de recompra de activos “y es fundamental porque las políticas que se basan en ajustes fiscales, si no vienen acompañadas de una relajación monetaria, no sirven de nada”, reconoce Antonio Cortina, del servicio de estudios de Banco Santander.