La bolsa española sufre para terminar la semana, que aunque ligeramente en positivo tras el saldo de los últimos cinco días bursátiles, lo cierto es que pesa el ánimo negativo entre los inversores, que esta semana viene claramente del calvario de la tecnología, que un día más lastra claramente también a Europa. Pero lo cierto es que, en su empeño por corregir, el Ibex 35 no se aleja de la zona de máximos históricos que ha vuelto a quebrar, de nuevo, esta semana.