Debemos ser más precavidos sobre todo en el corto plazo porque la consolidación todavía no existe. Apoyados en esto, seguimos apostando por los valores que han sufrido las caídas más importantes. Telefónica presenta buenas expectativas pero no acaba de despegar, y también funcionará bien el sector bancario, encabezado por BSCH y BBVA.
Debemos retomar una estrategia defensiva, aprovechando las subidas para deshacer posiciones en los valores de mayor riesgo. Un ejemplo claro sería vender BBVA, saliendo de un valor sensible a posibles correcciones, para comprar Telefónica que es mucho más defensivo.
Recomendamos, por ejemplo, ponerse largos en Telefónica y cortos en el Ibex para consolidar posiciones. También vemos positivamente Unilever y, por otro lado, la OPA de Metrovacesa permitirá acceder a un pellizco muy jugoso.
Creemos que los resultados de Banesto serán buenos, la banca suele gestionar muy poquito. Los beneficios netos creciendo un 12% con volúmenes fuertes y que dará noticias positivas (como créditos a Pymes )no creemos que vaya a dar sorpresas negativas ni esta compañía ni ninguna del sector bancario.
Apostamos por el sector de las telecomunicaciones, destacando Telefónica que ha estado muy defensivo ante la corrección y ahora genera expectativas muy positivas: es nuestra primera recomendación a tener muy en cuenta.
En esta coyuntura, recomendamos reducir el peso de las carteras para comprar tranquilidad en los meses estivales que, históricamente, se caracterizan por la volatilidad.
Recomendamos los grandes blue-chips europeos, que están a un precio razonable tras la corrección de la pasada semana. Entre ellos, los dos grandes bancos españoles y Telefónica.
El lastre del consumo privado no facilita la expansión esperada. Los niveles de inflación no son sostenibles en el 2,5% pero quizás no sean necesarias subidas de tipos por encima del 3,25 o el 3,5%. Como consecuencia, no veremos escaladas de precios en la UE, habiendo tocado el IPC techo en el 2,5%.
Lo importante es que, a nivel global, acabe habiendo dinero, aumenten los volúmenes y, sobre todo, que no haya tradding ya que es lo que peor nos viene porque es lo que inyecta volatilidad al secundario.
Subidas generalizadas en nuestra Bolsa entre las que destacarán las de aquellos valores más rezagados. Si el índice se acerca a los 11.500, hay que aumentar la prudencia dado que el fin de la incertidumbre puede ser todavía un espejismo momentáneo.