Subidas generalizadas en nuestra Bolsa entre las que destacarán las de aquellos valores más rezagados. Si el índice se acerca a los 11.500, hay que aumentar la prudencia dado que el fin de la incertidumbre puede ser todavía un espejismo momentáneo.
Jesús de Blas.
Gestor de Banca Privada Bankoa Credit Agricole
La salida a bolsa de la filial de FCC es positivo. La participación global suele estar más cara que las valoraciones que la matriz contempla, es una operacion más del sector de la construcción con una salida a bolsa de otra compañía. Creemos que es buen momento para vender.
Hoy se ha conocido que la SEPLA no quiere negociar, y son “tiras y aflojas” que la compañía irá solventando poco a poco. Es un valor para tener en cartera a largo plazo porque está muy barata y la posible fusión con British Airways animarán al valor.
Con el mercado la FED se viene mostrando bastante agresiva, de hecho se ha descontado una subida de hasta 50 puntos básicos, pero para que los indicadores estén tranquilos se debería dejar abierta la puerta a posteriores subidas pero que la FED no esté tan agresiva como han demostrado las declaraciones en las últimas semanas.
Joan Cabrero.
analista y asesor financiero de Bolságora
En el escenario actual, las referencias de stop pueden elevarse. Por ejemplo, en lo referente al sector de la construcción, se esperan mayores alzas para Ferrovial y los 56,30 podrían ser un buen techo para deshacer las posiciones tomadas.
Mi recomendación es mantener la prudencia y esperar a mañana para tomar nuevas posiciones. Hoy deberíamos permanecer neutrales, sin vender pero tampoco arriesgar antes de tener los esperados datos de la Reserva Federal.
Sectores que pueden funcionar bien son los de los seguros como Mapfre o, en la situación de incertidumbre actual, gracias a la buena rentabilidad por dividendos, el de las telecomunicaciones como Telefónica, Vodafone y Deutsche Telecom.
Iberia está recuperando parte de las pérdidas que tuvo anteriormente. Lo más cercano en el tiempo será la huelga de pilotos, que le puede suponer unas pérdidas importantes pero el castigo ha sido exagerado y, sino ocurre nada excepcional, de estos niveles no debería bajar.
El precio del barril de brent está en 72 dólares y los inventarios semanales se han situado por debajo de lo que esperaban los analistas. Los resultados de Niké han estado por debajo de las previsiones, sus márgenes se están deteriorando y ha visto aumentar sus costes por la subida del petróleo por lo que el mercado está penalizando su acción con un descenso cercano al 4%.
El aparente rebote de los valores se torna ahora en una situación incierta con riesgo de nuevas caídas en el corto plazo. Por ello, aunque la corrección puede seguir desarrollándose, incluso con alzas encaminadas hacia los 11.500 puntos, la prudencia debe extremarse puesto que debemos dudar que la corrección haya finalizado.