De acuerdo con la última encuesta mensual que prepara BofA Merrill Lynch y en la que se testa la confianza de los gestores de fondos en el mercado, ahora mismo hay algo más de optimismo que hace un mes.
Es el chicharro del Ibex 35, pese a quien pese. Su volatilidad se sitúa entre las siete más elevadas de toda la bolsa española y gracias a ella…ha recuperado de una tacada el primer nivel que perdiera en la gran caída iniciada en septiembre del año pasado. Desde el 1 de enero se anota un 55% de subida.
Los últimos anuncios de los bancos centrales sobre medidas de expansión monetaria - Estados Unidos, Reino Unido y Japón - han provocado subidas fuertes o muy fuertes el día del anuncio e incluso el día posterior. ¿Será la Europa una réplica de este comportamiento?
Las bolsas periféricas son las más baratas de la eurozona, y también en su comparación con Wall Street. Siguen estando más penalizadas que el resto de mercados, al igual que el sector energético…que se ha convertido en un chollo en plenas rebajas.
Los títulos de Sacyr están imparables. Tras liderar los avances del Ibex ayer, hoy sigue sumando puntos que le ayudan a soñar con escapar del canal bajista.
AENA celebra hoy su último consejo de administración antes de la esperada aprobación, por parte del consejo de ministros, de la operación. Si todo sale según lo previsto, el 11 de febrero la compañía tocará la campana de la Bolsa de Madrid.
Europa abre la sesión en positivo, sin inmutarse por las decisiones de política monetaria tomadas ayer por Dinamarca y a la espera de que el jueves el BCE pueda anunciar un QE. El Ibex 35 ataca los 10.200 puntos con Sacyr como punta de lanza. Mientras, la prima de riesgo se sitúa en mínimos históricos en los 108 pb, y eso que el abaratamiento del petróleo sigue sin dar un respiro. El Brent se abarata a 48,48 dólares y el Crude Oil a 47,42. En el mercado de divisas, el euro-dólar cotiza a 1,1582 unidades.
La eléctrica alemana se ha convertido en el valor con peor aspecto técnico del EuroStoxx 50 tras pronunciar su tendencia bajista en el último mes.
De nuevo otra cifra sobre la mesa: 600.000 millones de euros para que el BCE pueda luchar contra la deflación en la Eurozona. Una cifra que gustaría al mercado – pues está por encima de los 500.000 millones previstos – aunque, según distintas fuentes, sería insuficiente.
En el banco lo tienen claro; este año aumentará la volatilidad en el mercado de las divisas por varios motivos. Entre otros, el shock en el precio de las materias primas y la decisión del Banco Central de Suiza.