De nuevo otra cifra sobre la mesa: 600.000 millones de euros para que el BCE pueda luchar contra la deflación en la Eurozona. Una cifra que gustaría al mercado – pues está por encima de los 500.000 millones previstos – aunque, según distintas fuentes, sería insuficiente. 

A pesar de que los distintos sondeos cifran en más de 500.000 millones de euros el programa de compra de deuda pública que el BCE previsiblemente va a llevar a cabo – el famoso QE – lo cierto es que son algunas las voces que tachan de “insuficiente” esta medida para lograr que aumenten los precios hasta cerca del 2%. En opinión del 77% de los expertos consultados por Reuters, el paquete de 600.000 millones de euros no es suficiente para alejar al fantasma de la inflación. Más cuando se sabe que el último dato de IPC en la Eurozona quedó en el -1% por el abaratamiento de los precios del petróleo.

Inflación Eurozona


Sin embargo, Mario Draghi no tiene mucha más alternativa. No llevar a cabo este programa de deuda supondría una falta de confianza en las palabras del mandatario del BCE y, por ende, una decepción que casi de inmediato se trasladaría a los mercados. Lo mismo si la cantidad es inferior, aunque sea ligeramente, a lo que espera el mercado. De hecho, Bloomberg cifra en 550.000 millones de euros la totalidad del programa en tanto que la rueda de expertos de Reuters eleva hasta los 600.000 millones la cantidad de liquidez a inyectar en el sistema por el organismo.

Medidas BCE


Pero ¿cuáles son los puntos positivos de este programa? Aunque no supone una mutualización en modo alguno de la deuda soberana de la eurozona, sí es un espaldarazo para el euro y refleja una mayor coordinación entre la política monetaria y las políticas económicas. Y además, en una economía como la española supondría la compra de cerca de 60.000 millones en el mercado secundario, lo que es una cuarta parte de las necesidades de financiación de este año. Lo que relejará los tipos, con el consiguiente ahorro de los intereses, e incrementará la demanda.