“Hay argumentos para pensar que en próximos meses tendremos un mercado más alcista y es que, la gran amenaza que hemos tenido los meses pasados, que ha sido la crisis de materias primas y emergentes, ha quedado atrás”.
Repsol, desde que en octubre marcara máximos, ha intentado varios ataques a la zona de 12 euros sin éxito. Los indicadores lentos favorecen una continuidad de las alzas.
ArcelorMittal ha roto hoy una formación de triangulación simétrica, cuya proyección alcista teórica apunta a niveles de 7 euros, con el permiso de la zona de resistencia en 5,93.
El mercado lo veo con mejor pinta. El viernes fue muy bueno, el viernes el efecto arrastre y ahora abre con un aspecto más positivo del que creía. Hoy tenemos dictamenes sobre las clausulas suelo en España. Que afecta a los bancos europeos, y tenemos el efecto positivo del relevo de Cameron por Theresa May, lo que le quita cierta tensión al mercado. Los niveles y deportividad con que se está tomando esto me da cierto respeto.
Tras tres sesiones de subidas en las que el Ibex 35 se apunta más de un 5%, hoy el selectivo español abre con dudas, poniendo en juego los 8.300 puntos. Los inversores no pierden de vista a Reino Unido, tras la elección de Theresa May como futura primera ministra. Mientras, el EURGBP cede a 0,847 libras. Tampoco quitan ojo a Wall Street, donde el S&P 500 batió los máximos históricos. En el mercado de materias primas el petróleo Brent sube a 46,52 dólares.
Pendientes a medio plazo de la reunión de tipos del Banco de Inglaterra que puede traer novedades después de meses e incluso años de estabilidad. Pero hoy parece que abriremos bastante planos.
En los últimos meses seguramente haya escuchado la que se le echa encima a la banca con las fintech. Sólo un dato: la inversión mundial en empresas de tecnologías financieras pasó de 4.100 millones en 2014 a sumar un 517% más en sólo un año. Un nuevo modelo de negocio que, como todo, genera oportunidades. Especialmente en tres segmentos: el de pagos móviles, cadenas de bloques o micromecenazgo.
La banca europea ha perdido un 22% de su capitalización desde que Reino Unido votara a favor de salirse de la Unión Europea. En total, 200.000 millones que han salido de las entidades…aunque las españolas y portuguesas son las que menos han perdido. Aun así, hay entidades que están en una posición vulnerable. Entre ellas, dos españolas.