El Banco de Japón mantuvo los tipos en el 0,75 % en marzo, con un tono más restrictivo ante el repunte de la inflación por la energía. La entidad deja abierta la puerta a futuras subidas, aunque persisten los riesgos para el crecimiento.
El cierre del estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los riesgos externos más importantes a los que se enfrenta Asia. Aunque el impacto inmediato ha sido el aumento de los precios del petróleo y del gas natural licuado (GNL), el verdadero reto radica en cuánto tiempo persista la interrupción.
Esperamos que el Banco de Japón mantenga su política sin cambios en la reunión de marzo. Los datos económicos actuales respaldan la continuidad del proceso de normalización de la política monetaria. Los mercados probablemente prestarán especial atención a si el gobernador Ueda orienta hacia una subida de tipos en abril o no. Debido a los riesgos de estanflación derivados del conflicto con Irán, esperamos que el BoJ mantenga su flexibilidad, al tiempo que intenta transmitir algunos mensajes de tono más hawkish para estabilizar el yen, que recientemente ha retomado su tendencia de debilitamiento.
La próxima semana se caracterizará principalmente por los indicadores de confianza económica de EE. UU., los pedidos de bienes duraderos y los índices de precios, junto con los indicadores de confianza económica de Europa y los datos de inflación del producto interior bruto (PIB) y el índice de precios al consumo (IPC) de Japón.
Tras un buen año en los mercados internacionales, 2026 ha comenzado con más volatilidad, arrastrado por los rápidos sucesos geopolíticos y los cambios en las prioridades económicas en el mundo. Mientras los inversores se enfrentan a este panorama cambiante, las perspectivas de China para el año que acaba de comenzar adquieren una relevancia mayor
La próxima reunión de política monetaria del Banco de Japón está prevista para los días 18 y 19 de diciembre. Las recientes declaraciones del gobernador del Banco de Japón sugieren que está sobre la mesa una subida de tipos. La inflación en Japón actualmente se sitúa en torno al 3%, un nivel que contrasta con el inferior al 1% en el que ha permanecido durante gran parte de la última década. Con el tiempo, se espera que ésta tienda hacia el 2%.
Creemos que el entorno macroeconómico de Asia seguirá siendo resiliente en 2026, aunque la combinación de crecimiento e inflación podría moderarse ante una mayor incertidumbre comercial y un repunte de la inflación derivado del efecto de base.
En un momento en el que China vuelve a ocupar un lugar destacado en el radar de los inversores globales resulta especialmente interesante conocer la visión de quienes analizan este mercado desde dentro.
Hoy hablamos con Joan Esteve, director de inversiones de Gesinter para profundizar en la estrategia y perspectivas del Gesinter China, un fondo que apuesta por el potencial de crecimiento del gigante asiático en un contexto de transformación económica y tecnológica.