La transición energética, el auge del vehículo eléctrico y, más recientemente, el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial están disparando las necesidades de materias primas estratégicas. En este contexto, los metales han comenzado a romper algunos de sus patrones históricos y el sector minero vuelve a ganar protagonismo entre los inversores. Tirso de Linos, Sales Manager de Rothschild AM analiza las señales que apuntan hacia un posible nuevo superciclo de las materias primas, explica por qué cobre, litio, níquel o tierras raras son piezas esenciales de la revolución tecnológica y aborda las oportunidades que ofrece un sector que, pese al aumento de la demanda y su creciente importancia geopolítica, continúa teniendo un peso reducido en las grandes carteras de inversión.
Los centros de datos han pasado de ser una fuente periférica de demanda eléctrica a convertirse en un motor estructuralmente relevante del crecimiento del sistema eléctrico. Según el informe State of Decarbonization 2026 de Neuberger, en la actualidad, los centros de datos representan aproximadamente entre el 1% y el 2% de la demanda eléctrica mundial, pero se prevé que esta proporción aumente rápidamente a medida que se amplíe el despliegue de la inteligencia artificial en la computación en la nube, las aplicaciones empresariales y los casos de uso industrial.
Actualizado a: Silvia Morcillo.
Redacción Estrategias de Inversión
La escasez de agua, las olas de calor y la necesidad de adaptar las ciudades a fenómenos meteorológicos cada vez más extremos están impulsando nuevas oportunidades de inversión. Holger Frey, Lead Portfolio Manager, y Cinzia Kaufmann, Lead Analyst en ZKB / Swisscanto, ponen el foco en las llamadas “ciudades esponja” y señalan tres compañías bien posicionadas para beneficiarse del crecimiento de la tecnología del agua y de la modernización de las infraestructuras urbanas.
La carrera por la supremacía tecnológica entre China y Estados Unidos se mantiene por todo lo alto. Y entre las tecnologías, el frente de la IA apunta a ser la batalla actual que se está librando entre las dos potencias. Johnny Yu, estratega macroeconómico en Wellington Management, destaca entre otros aspectos que los avances de China en IA elevan el nivel de exigencia para las valoraciones de las tecnológicas estadounidenses.
Pocas temáticas de inversión se sitúan en la encrucijada entre la transición energética, la seguridad nacional y el cambio tecnológico de forma tan directa como los metales estratégicos y las tierras raras. El cobre y el litio se utilizan en los cables y en la alimentación de vehículos y redes eléctricas, mientras que los elementos de tierras raras, como el neodimio y el disprosio, forman parte de los imanes permanentes que accionan los motores de los vehículos eléctricos (VE) y las turbinas eólicas.
En el mercado bursátil, el auge de la inteligencia artificial (IA) está eclipsando a los sectores más defensivos. Sin embargo, en su análisis, Chi Tran-Brändli (Senior Portfolio Mananger en ZKB/Swisscanto) y Clément Maclou (Lead Portflolio Manager de la gestora) sostienen que merece la pena examinar más de cerca los valores pertenecientes al universo temático de inversión sostenible longevidad saludable. No solo cuentan con fortalezas estructurales, sino que la IA podría incluso reforzar estas ventajas.
En un mercado inmobiliario europeo dividido, el gasto de capital vinculado a la sostenibilidad se está desplazando cada vez más de la creación de valor a la protección del mismo, en una estrategia defensiva destinada a mantener la ocupación, impulsar el crecimiento de los alquileres y preservar el valor de los activos.
El impacto en los mercados del actual cierre del estrecho de Ormuz dependerá del alcance y la duración de la subida de los precios de la energía, así como de la respuesta de los responsables políticos en un contexto favorable a los estímulos monetarios y fiscales.
La salida a bolsa de SpaceX en junio, valorada en cerca de 2,2 billones de dólares en la mayor oferta pública inicial de la historia, ha puesto la «economía espacial» en boca de todos. Pero mientras el capital se acumulaba en el mercado estadounidense, ocurría algo más al mismo tiempo: los inversores también miraban hacia Europa en busca de puntos de entrada más económicos en el mismo sector.
Los mercados de renta variable estadounidenses han demostrado una notable resiliencia este año. A pesar de las tensiones geopolíticas, la presión de los precios de la energía y un entorno económico mundial desigual, las bolsas han seguido avanzando, respaldadas por el entusiasmo en torno a la inteligencia artificial y la solidez de los beneficios corporativos.