El anuncio del brexit ha caído como un jarro de agua fría no solo para los mercados, sino para la mayor parte de los europeos que ya habíamos descartado que el sentido común de los británicos los mantendría en la Unión Europea. Sin embargo, no ha sido así y las bolsas de todo el mundo están sufriendo fuertes descensos.
La penalización que está sufriendo hoy el Ibex35 tiene, aunque no lo parezca, tres grandes ganadores. Los grandes inversores que se han puesto cortos esta semana sobre las compañías que cotizan en la bolsa española y en OHL, Telefónica y Sacyr, donde además han incrementado posiciones.
El sector financiero está siendo uno de los más perjudicados de la bolsa en toda Europa. Los grandes nombres de la industria ceden más de un 10% de forma generalizada y las razones son varias.
La banca española se desploma a doble dígito porcentual arrastrada por la incertidumbre que provocará en sus cuentas la salida de Reino Unido de la Unión Europea, pues no debemos obviar que Reino Unido es la segunda región a la que más créditos conceden los bancos de nuestro país. Los temidos efectos a medio y largo plazo en el negocio de nuestras entidades lleva a todos los bancos a marcar mínimos anuales e incluso históricos en el caso de Popular y Bankia.
El mercado de divisas, debido a que permanece abierto 24 horas, ha sido el primero en reaccionar al deseo de los británicos por salir de la Unión Europea. La libra ha experimentado una fuerte caída descontando los efectos de depreciación que puede traer este divorcio.
Los índices europeos registran fortísimas caídas en la apertura de sesión tras conocerse que el Brexit va adelante, aunque la enorme volatilidad conlleva que gran parte de las acciones no cuadren las peticiones de venta con las de venta. De media los índices europeos se dejan más de un 10%. Dentro del Ibex 35 los valores más penalizados son los que tienen una mayor exposición al mercado británico.
España está entre los diez países a los que una salida de Reino Unido de la Unión Europea les supondría más pérdida de dinero debido a razones comerciales. Casi un 2% de nuestro PIB se vería comprometido, porcentaje que casi se triplica en el caso de Irlanda, el país más en riesgo.
Los británicos han decidido dar un paso hacia su independencia. Aunque el proceso podría durar dos – tres años, como mínimo, las negociaciones ahora se sucederán una tras otra para ver cómo se gestiona la que es la primera salida en la historia de la Unión Europea. Todo el mundo pendiente de dos factores: ver si el BCE actúa y qué hacer ante el desplome de los mercados.
La decisión de la ciudadanía de Reino Unido de abandonar el proyecto europeo abre la pregunta sobre cuáles pueden ser los activos para refugiarse ante el temporal que está por venir. Dos de ellos ya están funcionando después de conocerse el resultado.
Finalmente los británicos han optado por la no permanencia en la Unión Europea. A falta de poco más de medio centenar de distritos, el 52% se han decantado por la opción del Brexit, lo cual ha provocado el hundimiento de la libra hasta niveles de 1985.