Comienza el 2015 en los mercados europeos y lo hace en positivo, gracias a las declaraciones del presidente del BCE, Mario Draghi, haciendo alusiones a la puesta en marcha de un posible QE este ejercicio. Así, el Ibex 35, que en 2014 cerró en cabeza del resto de plazas del Continente, hoy sube para reconquistar los 10.300 puntos También influido por las palabras de Draghi el euro se abarata contra el dólar a mínimos de 2010 y marca 1,2054 dólares. Mientras, la rentabilidad del bono se mantiene en mínimos históricos en el 1,61%.
Endesa repartirá hoy el primero de los dos dividendos que abonará este año con cargo a los resultados de 2014.
Comienza el 2015 y lo hace con distinto panorama técnico si comparamos el Ibex 35 y el Dax. El índice alemán presume de su tendencia alcista, mientras que el selectivo español naufragó a finales de 2014 y se coloca en la otra orilla.
Los accionistas de Red Eléctrica reciben el primer día de coitzación del año un dividendo de 0,8323 euros por acción, a cuenta de los resultados del ejercicio 2014. No quiso adelantarse la eléctrica a 2013 para evitar sustos a sus nversores más minoritarios.
Han dado algún que otro susto a los inversores en este año que termina, pero sin duda, las protagonistas de Wall Street en 2015 han sido las compañías de biotecnología. ¿Tendrán recorrido en 2015?
Apenas unas décimas, eso es lo que sube la bolsa estadounidense en la que será la última sesión de 2014. Wall Street pondrá el broche al ejercicio en lo que se ha convertido el mercado alcista más largo desde 1990.
Según el director de inversiones de Julius Baer, Burkhard Varnholt, el factor que más sorprenderá a los inversores el año que viene será el efecto del abaratamiento de los precios del petróleo en los mercados.
Sacyr es la sal de la sesión. La constructora se coloca en la parte baja del Ibex 35 con los inversores acercándola a sus mínimos anuales mientras se agotan los días para renegociar la deuda aparejada a la participación en Repsol.
El resumen del año versa sobre bolsas volátiles y a dos velocidades entre Estados Unidos y una Europa ‘por recuperar’; un petróleo que ha alterado los esquemas, grandes pufos bursátiles en España; el oro y el euro, a la baja, y la gran decepción de la renta fija. El Ibex 35 cierra el año en los 10.279 puntos.
No sería justo decir que ha sido su peor año, sino más bien que, en su caso, toda comparación con el 2013 resulta catastrófica. Desde la corrección de mediados de octubre, los fondos más personalistas del mercado han sabido resarcirse para un Ibex 35 cuya rentabilidad es cinco veces inferior a la conquistada un año atrás.