Nuevo año, mismas apuestas. La renta variable sigue siendo el activo estrella en todas las carteras de cara a 2015 empezando por la periferia europea, siguiendo por la zona core euro y terminando en Estados Unidos. La bola de cristal deberá afanarse algo más en la búsqueda de compañías y en esquivar los picos de volatilidad que tiene reservados el próximo año.

En la recta final del 2014 los bancos centrales cedieron su protagonismo a una serie de factores vinculados a la geopolítica como ha sido la debacle del precio del petróleo, Rusia y una crisis extendida más allá del conflicto con Ucrania, Grecia ha emergido como elemento desestabilizador de los mercados y Dilma Rousseff revalidó la confianza con sus electores haciendo al Bovespa origen de abultadas caídas en las bolsas de medio mundo. Este es el cuadro en el que se dibujará un 2015 revuelto… “¡Feliz 2016!”, firmaban los analistas de MoraBanc en su informe de perspectivas, deseando que “pasase rápido el año 2015”.

…Y estos, los bocetos que tenemos el primero de enero que vienen liderados por la volatilidad. Debemos acostumbrarnos a “picos de volatilidad” nunca antes vistos en el mercado, reconocía Álex Fusté, economista jefe de Andbank, que vendrán provocados por motivos fundados en la economía, pero también por cuestiones que derivan de las mayores exigencias que se tienen respecto de la banca de inversión en Estados Unidos. “Entidades como Morgan Stanley han reducido de media un 57% los activos destinados al trading produciendo esta anomalía en el mercado”. Pero no se trata de algo nuevo… es más, el indicador que mide el miedo en los mercados, el índice VIX, se disparó un 76% el pasado ejercicio.

Sin embargo, no significa nada. Según el informe anual difundido por BME, la volatilidad dentro del S&P 500 es superior a los últimos dos años, pero no así en el caso de las plazas de París, España o dentro del selectivo europeo, y se situó ligeramente por encima del 2013 en las bolsas de Fráncfort y Milán, el más volátil de todos ellos hasta alcanzar 25,8 puntos básicos.


Bolsa USA: siguen las subidas
‘Moderación en la escalada’, sería la definición exacta. Los expertos siguen viendo a Wall Street como una oportunidad de cara a 2015, aunque las perspectivas de revalorización para el Dow Jones no van más allá del 7% y se limitan al 4% en el caso del S&P 500 marcando la barrera en los 2.150 puntos.

Lo llamativo de Estados Unidos frente a Europa es que su economía crecerá de manera clara –salvo catástrofe- en 2015 y de ahí que las previsiones se basen en fundamentales. El contrapeso alcista viene del lado de la Reserva Federal que lleva ‘amenazando’ con una subida de tipos desde mediados del año 2013. Deutsche Bank sitúa esa fecha clave más allá de la primera mitad, mínimamente, del año y hay quien la dilata, incluso, hasta finales de año. Ahora bien, el organismo presidido por Yanet Yellen ha aprendido la lección y tratará de evitar un colapso del mercado como el que provocó aquel famoso mes de junio.

En una economía en expansión el sector consumo es uno de los elegidos para acompañar este rumbo. “Los cimientos del sector del consumo que se prevén son positivos en términos de creación de empleo, en términos de poder adquisitivo y de reducción de la tasa de desempleo”, reconocía Patrice Gautry, economista jefe de UBP.



Bolsa Zona Euro: ‘stock picking’
Selección, selección y selección. Es la premisa de la que parten todas las casas de análisis si lo que se quiere es triunfar el próximo año. De media, las bolsas europeas deberían revalorizarse algo más que Estados Unidos, alcanzando porcentajes del 5% al 8%, aunque expertos como los de Amundi sitúan este crecimiento en el 15% (excluidos países fuera del euro).

Y aquí sí…la situación es más compleja que en Estados Unidos. Lo reconocía el mismo Mario Draghi en la reunión del pasado mes de noviembre cuando recalcó hasta una decena de veces el hecho de que el Banco Central Europeo es un organismo de distintos países y su misión no es “tan sencilla” como la llevada a cabo por la FED. En su momento, estas palabras venían a justificar la tardanza en la aprobación de un programa de compra de deuda –en principio, pública- que se anunció en septiembre, pero que no parece llegar a su meta jamás. Más claro no lo pueden reflejar desde MoraBanc: “todos necesitamos pasar página y dejar atrás este estado constante de apuesta al todo o nada de las consecuencias de las palabras de un banquero central”.

Y esta es la primera variable que marcará el devenir de las bolsas: QE, sí o no. Alemania, actor principal, no para de colocar “palos en la rueda del BCE”, como afirma Kai Torrella, consejero delegado de Gesinter, en su negativa permanente a una futura ‘mutualización de la deuda’ europea. Y eso que tiene plancha en casa. Los datos de su economía no hacen sino reflejar que la locomotora europea se está cansando de tirar del resto de vagones. “Alemania necesita estimular tanto la demanda interna como la que procede de fuera de sus fronteras, pero esto requiere un cambio de actitud y algo de tiempo”, apunta Steve Cordell, manager de fondos de renta variable europea de Schroders, en el sentido de una “mayor inversión en infraestructuras domésticas”. Y es que tanto ahorro… no da frutos.

El andorrano AndBank tiene muy claro que Draghi no dará un paso hacia adelante a este respecto. ¿Motivos? Múltiples como la negativa alemana, el hecho de que es contraria a los estatutos del BCE a nivel legislativo (según los Art. 10.3 y 32 prohíben “expresamente financiar a los estados”), no ofrecerá un resultado favorable, no servirá para cubrir las carencias de la eurozona y, en último término, el ejemplo de USA no es determinante porque la mejora de su economía no ha venido de un QE sino de un inicio de la crisis actual de carácter coyuntural y no estructural, como sí ha sido en la zona euro.

Segunda variable: la deflación o estanflación, como dicen los más moderados. Si es cierto lo que apuntan algunos expertos como es el hecho de que los precios volverán a subir al puro calor del incremento de los del petróleo, no hay de qué preocuparse. Los analistas se han decantado por un efecto positivo para el bolsillo del consumidor europeo que, a fin de cuentas, es margen sobre los balances de sus estados miembros.

Tercera variable: el sector financiero. Dos subastas TLTRO en el año han dejado sobre la ventanilla del BCE peticiones por valor de 212.000 millones de euros, la mitad de lo ofrecido por el señor Draghi. Una vez limpiado balances, saneado activos tóxicos y cumplido con las previsiones, la banca europea está centrada en recuperar su negocio tradicional basado en el cliente. “Quien lo podría hacer bien el próximo año es el sector bancario”, reconocen desde Schroeders. “Los márgenes que podrían generar a través de nuevos préstamos tendrá un impacto sustancial positivo en sus beneficios”. En principio, la banca europea seguirá estando mirada con lupa, con mejores resultados y volatilidad, pero es un sector por el que apuesta claramente el consenso de analistas.

Cuarta variable: euro más barato, mayores exportaciones. Es un axioma inevitable. El euro tiene la batalla perdida contra el dólar en 2015 y esto favorece claramente a las exportadoras europeas. “La zona euro es como un avión que vuela bajo y choca constantemente con las bolsas de aire”, reconocen desde BlackRock Investment Institute como previsión al 2015. “La caída del euro y una política más acomodaticia supondrá un impulso para la renta variable europea”.

Sin embargo, la clave en Europa es la selección. “Muchas acciones cuentan con valoraciones que presentan una ausencia total de crecimiento durante la próxima década”, asegura Alexandra Hartmann, gestor de RV Euro Blue Chip de Fidelity. 2015 traerá también empresas con problemas ante la falta de crédito o directamente estancadas.

Esto no quiere decir que “la RV europea esté cara ni barata”, dicen desde City. ‘Fair value’ pues comparan el precio de los títulos en bolsa con los bonos estatales o corporativos. Todo un ‘chollo’. Según Banca Marcha el PER del selectivo europeo se situará en 13,3x, dos puntos por debajo que en 2014, mientras que la bolsa española será también menos cara. 15,3 veces frente al 19,6 del año pasado. Además, prevé un Beneficio por Acción (BPA) para el Eurostoxx 50 un 11,5% superior al del año anterior. Y la bolsa española duplicará esta media europea, hasta elevarse un 22,2%.


Bolsa española: petróleo, bancos y consumo
“La selección de valores sigue siendo clave en 2015”, afirma Fabio Riccelli, festor del Iberian Fund de Fidelity. Aún habiendo errado tanto el tiro en 2014, no podemos obviar la previsión del consenso de analistas que sitúa al Ibex 35 en los alrededores de los 11.500 puntos con una revalorización de entre el 8,5% y el 10%.

Álex Fusté justifica esta previsión en tres motivos clave: el mercado español es ganador en el trasvase de beneficios de las commodities, la caída del precio del crudo incrementará el PIB nacional y los tipos a nivel suelo nos benefician.

¿Con qué acciones construir nuestra cartera? El pool de analistas conformado por doce casas de análisis arrojan cinco sectores clave para 2015 y 22 acciones a considerar.

1. Petróleo. Las idas y venidas del precio del crudo representan oportunidad de compra para los expertos. IAG es el título más respaldado, hasta el 40% de los expertos apuestan por la aerolínea hispano-británica. El respaldo de los brókeres se ha incrementado en un 30% en el último año y sitúan su precio objetivo en los 4,44 euros.

Obviamente de un petróleo más barato se deducen otras beneficiadas, como las relacionadas con el turismo. Es el caso de Amadeus, NH Hoteles y Sol Melià. Las relativas al transporte, como la reincoporada al mercado Logista y Cie Automotive. Y, claro está, las energéticas y petroleras, empezando por Repsol y cerrando el círculo con Técnicas Reunidas, Gamesa y una de las vencedoras del 2014 como es Enagás.

2. Bancos. Debería ser su año pues la volatilidad esperada encaja a la perfección con su manera de moverse en el mercado. La estrella de las recomendaciones es Liberbank, un “banco barato” que da acceso al sector financiero español”, como reconocía Juan Luis García Alejo, de AndBank. Para seguir leyendo...pinche aquí.