La bolsa helena sube casi un 3% ante el acercamiento de posturas entre los equipos negociadores. Los ajustes emprendidos por el gobierno de Tsipras han sido bien acogidas por el Eurogrupo, que se plantea una relajación de los requisitos de cumplimiento.
Los inversores no se fían mucho de los valores de pequeña capitalización, sobre todo en este entorno de alta volatilidad de las bolsas, según una reciente encuesta elaborada por AXA IM.
El S&P 500 está a un suspiro de volver a alcanzar los máximos históricos que tocó el pasado 21 de mayo en 2.130 puntos. Sin embargo, el índice sigue encasquetado en un rango del que parece no ser capaz de salir, después de haberse recuperado de los mínimos de febrero.
La situación se presenta un poco mejor sobre todo por las últimas caídas, la macro ha desacelerado esta normalización, hemos visto Alemania y Francia que siguen en la senda.
La deuda neta se ha reducido un 11% hasta situarla en los 659 millones de euros, un 3% por debajo de lo estimado por la firma. Misma caída han sufrido las ventas, que se han situado en los 629 millones de euros, un 4% de lo previsto por Renta 4.
Nicolás López, director de análisis de M&G Valores
Creo que el sector de materias primas, al igual que el sector bancario, podría entrar en una fase en busca de un suelo. De asentarse después de lo que ha sido un mercado bajista de una enorme corrección después de un año y medio.
El EBITDA se situó un 1,1% por debajo del consenso hasta situarse en los 801 millones de euros, mientras que el beneficio neto se instaló un 5% por encima de las estimaciones de los analistas.
El EBITDA sufrirá un recorte del 11,2% hasta situarse en los 1.216 millones de euros, mientras que el beneficio neto se desplomará un 24,8% hasta situarse en los 304 millones de euros, como consecuencia de la bajada del precio del gasto y del efecto negativo del tipo de cambio.
El selectivo español arranca la jornada con una subida del 1,10% hasta llegar a los 8.755 puntos. Los motivos de estos avances en los primeros compases del día llegan como respuesta a las subidas de los bancos de mayor capitalización, en especial de BBVA y Santander, por las alzas en Estados Unidos de ayer, por los resultados empresariales de las compañías españolas, a los mercados asiáticos y a la recuperación de las materias primas, en especial de los metales y del crudo, que sigue en pleno rebote después de la última corrección.