El último barómetro de la inversión de primavera que ha hecho JP Morgan entre sus clientes europeos de grandes patrimonios lo deja claro; cada vez confían menos en la renta variable como activo generador de rentabilidad para sus carteras.
Tan solo los bancos se libran de las caídas generalizadas que se están produciendo en el Eurostoxx 50, con el Deutsche Bank y el Intesa San Paolo liderando las ganancias.
Los bancos se convierten en los únicos valores en positivo del Ibex 35. En cabeza de los avances se sitúa Banco Sabadell, que supera la resistencia conformada por el primer retroceso de Fibonacci.
La probable subida de tipos de la FED, unido al referéndum para la pertenencia del Brexit y las elecciones en España hacen presagiar que el mercado vivirá un verano turbulento.
Llevamos todo el mes de mayo en un rango de 300-400 puntos y sin dirección clara. No vemos mayores caídas pero puede ser una zona de distribución la actual y posiblemente veamos mayores bajadas. Para quien intente tomar dirección en mercado esperaría ruptura del rango lateral, bien al alza o la baja.
Telefónica abonará hoy a sus accionistas 0,40 euros en efectivo con cargo a reservas de libre disposición.
El Ibex35 abre la sesión con pérdidas que rondan el medio punto porcentual que le llevan hasta los 8.750 puntos. Una penalización que llega después de las Actas de la Fed publicadas ayer, que evidenciaron que es más que posible una subida de tipos en junio. Hoy pendientes del mercado de deuda, ante la subasta de bonos del tesoro español, con una prima de riesgo en los 143 puntos básicos. El euro sigue bajista frente al dólar, en los 1,1225 dólares.
“El mercado viene digiriendo si la Fed va a subir los tipos de interés en junio o julio. El impacto que puede causar esto, debe estar ya asimilado, pero han corrido uno las materias primas y esto podría generar algo de incertidumbre”
Ayer OHL acabó la sesión liderando las ganancias del Ibex 35, en un movimiento de rebote después de cinco sesiones consecutivas de caídas. Además, esta subida se dio justo al llegar a un nivel de soporte clave para el valor.
Los inversores siguen sedientos de rentabilidad y por si fuera poco, esta anemia de retornos se produce en un contexto acechado por infinidad de riesgos a uno y otro lado del Atlántico.