El aparente rebote de los valores se torna ahora en una situación incierta con riesgo de nuevas caídas en el corto plazo. Por ello, aunque la corrección puede seguir desarrollándose, incluso con alzas encaminadas hacia los 11.500 puntos, la prudencia debe extremarse puesto que debemos dudar que la corrección haya finalizado.
El aparente rebote de los valores se torna ahora en una situación incierta con riesgo de nuevas caídas en el corto plazo. Por ello, aunque la corrección puede seguir desarrollándose, incluso con alzas encaminadas hacia los 11.500 puntos, la prudencia debe extremarse puesto que debemos dudar que la corrección haya finalizado.