Italia está siendo el foco de tensión -y también de incertidumbre- para los inversores de medio mundo. La situación de su deuda pública preocupa, en línea con la periferia europea, algo a lo que el primer ministro, Silvio Berlusconi, no ayuda en exceso.
Las ventas minoristas de EEUU registraron un fuerte incremento en septiembre, del 1,1%, mientras que los precios de importación cayeron un 0,3% durante el mes de septiembre, aunque lo hicieron en menor porcentaje del esperado por los analistas.
La agencia de calificación crediticia Fitch ha rebajado la nota de solvencia a largo plazo del banco suizo UBS a 'A' desde 'A+'.
Los futuros estadounidenses enfrentan la apertura del mercado con ligeras subidas después del ánimo que han infundido los resultados de Google. El Dow Jones sube un 0,89% hasta los 11.493 puntos, el Nasdaq un 0,78% y el S&P 500 un 0,81%. En el mercado de divisas el euro sube a 1,38 dólares.
Europa ha votado más Europa, es la lectura que podemos hacer de la ratificación de la ampliación del EFSF por los 17 países de la Eurozona. Un proceso que no ha sido sencillo ni ha estado exento de anécdotas y algún que otro susto y que es, sin ninguna duda, la mejor noticia desde el comienzo de la crisis de deuda soberana en Europa, porque más allá de ser un vehículo de intervención y apoyo financiero en el corto plazo, abre también puertas en el medio plazo que van a permitir cambios en la propia gestión económica de la Unión.
Las cajas accionistas de Sacyr Vallehermoso han designado como nuevo consejero en el grupo de construcción y servicios a Manuel Azuaga Moreno.
La banca española podría necesitar hasta 58.000 millones de euros para aprobar unos tests de stress más exigentes a los que la Autoridad Bancaria Europea (EBA) someterá al sistema financiero europeo.
La Comisión Europea ha aconsejado a España nuevas medidas para mejorar la competitividad de la economía como liberalizar los servicios profesionales o mejorar la coordinación entre Gobierno central y comunidades autónomas con el fin de reducir la burocracia a las empresas.
El selectivo español juega entre el verde y el rojo a media sesión, aunque con la banca aún tocada por la rebaja de rating a España. El Ibex 35 cede un 0,18% hasta los 8.927 puntos. El índice nacional se sostiene por las constructoras, que vuelven a dispararse ante la confianza en los planes para sacar a Europa de la crisis. También la moneda única avanza posiciones y se cotiza a 1,38 dólares.
La balanza comercial de la zona euro arrojó un saldo negativo de 3.400 millones de euros en agosto, frente a un superávit de 2.500 millones de euros de julio, según los datos de la oficina estadística de la Unión Europea (Eurostat).