Ni el dato de PIB ni el de paro semanal, en ambos casos mejores de lo esperado, salvan a Wall Street de una apertura mixta. Mientras que caen el Dow Jones y el S&P 500, el verde se impone en el Nasdaq, con la atención en los resultados de los grandes valores tecnológicos.
El martes 3 de noviembre se celebran las elecciones en Estados Unidos. Una fecha marcada en rojo en el calendario de los inversores de todo el mundo que este año viene condicionada por la pandemia del coronavirus. Joe Biden y Donald Trump, Kamala Harris y Mike Pence. Demócratas y republicanos.
Los prinicpales índices de Wall Street arrancan la jornada del miércoles con caídas pronunciadas ante el incremento de casos de coronavirus en EEUU y Europa, mientras que cada vez parece más claro que no habrá nuevos estímulos económicos antes de las elecciones del 3 de noviembre.
La dualidad del mercado está servida entre unos inversores que venden el valor ante los datos de suscripciones que defraudan al mercado y la potencialidad de las ratios que ven los expertos. Consideran que la caída es una oportunidad de entrar en la mayor compañía de streaming del mundo cuyas posibilidades van mucho más allá del número de usuarios que ganen trimestre a trimestre, porque recordemos que su beneficio sube a doble dígito hasta rozar el 20%.
Wall Street arranca la jornada del martes con subidas, aunque con ciertas dudas, después de que los principales índices de la bolsa de Nueva York registrasen ayer su peor sesión en un mes. La atención se centra en la presentación de resultados a la espera de la celebración de las elecciones del próximo martes.
Apertura con caídas en torno al 1% en Wall Street después de que EEUU informase el pasado sábado de casi 80.000 nuevos casos de coronavirus, muy cerca del récord histórico marcado en la jornada anteiror. Todos los valores del Dow Jones se tiñen de rojo.
El próximo 3 de noviembre, 227 millones de estadounidenses decidirán si Donald Trump permanecerá cuatro años más en la Casa Blanca o si esta tendrá un nuevo inquilino, el demócrata Joe Biden. Una cita con las urnas para la economía mundial, afectada por el coronavirus, donde están en juego las relaciones de EEUU con China, la política de estímulos del país contra la pandemia o la presión sobre la Fed.
El coste de la pandemia en EEUU ascenderá al 90% de su PIB anual y se traduce en pérdidas de casi 200.000 dólares por familia de cuatro miembros, la mayor amenaza a la prosperidad y el bienestar desde la Gran Depresión, según un informe del que es coautor el ex secretario del Tesoro americano, Lawrence Summers.
La semana que viene presentan resultados la mayoría de las FANGMAN. El precedente lo ha dejado Netflix y señala que si no se superan las estimaciones el riesgo de corrección a corto plazo es elevado. Los operadores están expectantes y las divergencias bajistas se acumulan señalando que la tendencia alcista puede haber ido demasiado lejos.
Subidas en Wall Street de nuevo con un incremento de las esperanzas en que demócratas y republicanos lleguen a un acuerdo sobre los estímulos económicos a aprobar antes de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre. Intel se hunde en el Dow Jones tras presentar resultados.