La bolsa española casi se pone de perfil en la recta final de la sesión en la que ha dejado por el camino casi todo lo que ha subido a lo largo del día, poniendo incluso en tela de juicio el mantener un agosto de pleno en máximos históricos. Finalmente, los ha vuelto a romper, pero solo con una subida muy ligera que pone a las claras que los inversores sienten ya el peso de la recogida de beneficios. De nuevo Acciona y su filia junto con Repsol, las más castigadas frente a una Indra en racha y Puig, en plena recuperación.