Rusia va a por todas en el complicado tablero energético global actual. Moscú ha optado por rebajar aún más el precio de su crudo para mantener a India como uno de sus grandes compradores.
El viejo continente parece ser uno de los nuevos talones de Aquiles para la marca de vehículos eléctricos de Elon Musk, donde triunfan los coches chinos cada vez con más fuerza, a pesar de que durante año fue uno de los exponentes claros de su crecimiento.
Las etiquetas que utilizan los grandes inversores internacionales no son meramente descriptivas. Determinan flujos de capital, condiciones de financiación y la posición relativa de un país en los mercados globales.
¿Se encuentra Rusia verdaderamente entre las cuerdas? Hace pocos días, se ha identificado un volumen creciente de crudo ruso almacenado en buques en el mar sin un comprador claro.
La reciente firma del acuerdo comercial entre la Unión Europea e India es un pacto largamente esperado que llega en un contexto de reconfiguración de las alianzas globales.
El mercado bursátil chino vive un nuevo momento de efervescencia con una renovada ola de inversión con el foco puesto en una vuelta de tuerca más sobre la IA, la inteligencia artificial generativa.
La economía china atraviesa una fase de desaceleración más profunda de lo previsto, marcada por el debilitamiento de uno de sus principales motores históricos: la inversión. El retroceso en el flujo de capital hacia infraestructuras, vivienda y proyectos productivos está empezando a generar tensiones en el sistema financiero, con efectos visibles sobre empresas constructoras, entidades bancarias y administraciones locales.
Alemania vuelve a mirar al carbón en un momento especialmente delicado para su sistema energético. La combinación de una intensa ola de frío, un aumento notable de la demanda eléctrica y un descenso en los precios del CO₂ ha devuelto la rentabilidad a las centrales térmicas, un escenario que no se producía desde finales del pasado otoño.
Las acciones relacionadas con la inteligencia artificial del sector tecnológico encuentran un nuevo nicho de mercado. Y es que la escasez de memoria se ha convertido en un nuevo cuello de botella en la IA y dispara el interés de este tipo de empresas.
El mercado de gas natural licuado se presenta en un 2026 con un escenario más complejo y menos predecible, aunque los indicadores iniciales de este 2026 apuntan a un mercado más sensible al precio y con tensiones geopolíticas persistentes.