La inteligencia artificial está transformando sectores enteros, desde la programación hasta la investigación científica. Sin embargo, una de sus aplicaciones con mayor potencial para beneficiar directamente a la sociedad sigue sin ofrecer los resultados esperados: el descubrimiento de nuevos medicamentos capaces de combatir enfermedades.
Arabia Saudí quiere reducir progresivamente el enorme peso que tienen los hidrocarburos en su economía y, dentro de esa transformación, los recursos minerales adquieren un protagonismo cada vez más importante.
La carrera por la inteligencia artificial sigue llenando las fábricas de semiconductores más avanzadas del planeta. TSMC ha vuelto a demostrarlo con unas cifras mensuales récord en agosto, impulsadas por la enorme demanda de chips destinados a centros de datos, servidores de IA y computación de alto rendimiento.
Singapur es el país preferido por el dinero, que, en este caso, vuelve a captar capital que con anterioridad había buscado refugio en Dubai, mientras, entre los inversores chinos, gana peso Malasia.
Las reservas germanas de gas se coloca algo por encima del 54% en este momento, pero se acerca el invierno y las necesidades podrían mermar respecto del pasado ejercicio.
China vuelve a recurrir al músculo financiero del Estado para apuntalar su economía. Pekín prepara una inyección de aproximadamente 54.000 millones de dólares en algunas de sus principales entidades bancarias y aseguradoras públicas.
Los ingresos petroleros de Rusia vuelven a dar señales de debilidad. Moscú obtuvo en agosto unos ingresos netos procedentes del petróleo de 326.200 millones de rublos, equivalentes a aproximadamente 3.760 millones de dólares.