OpenAI da un paso atrás mientras Anthropic se juega el gran examen de Wall Street

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Si es cierto que la inteligencia artificial continúa atrayendo miles de millones de dólares pero la pregunta es: ¿hasta cuándo? ¿y con qué finalidad? Los inversores quieren resultados, quieren ver ganancias. Y empiezan a mirar con lupa ingresos, márgenes, flujos de caja y que les cuenten cuáles son los riesgos reales de tantísima inversión.

Las IPO estadounidenses habían captado a comienzos de septiembre unos 146.000 millones de dólares en 2026, aunque la cifra baja hasta aproximadamente 71.000 millones excluyendo la gigantesca operación de SpaceX. El Renaissance IPO Index acumulaba entonces una subida del 15%, superior a la del S&P 500.  Pero septiembre ha introducido un elemento nuevo: los propios responsables de algunas de las compañías de IA más valiosas del mundo han elevado públicamente sus advertencias sobre la tecnología.

OpenAI renuncia a salir a Bolsa en 2026

El cambio más importante lo protagoniza OpenAI. Sam Altman ha descartado una IPO durante 2026 después de reconocer que considera poco aconsejable cotizar en estos momentos por las cuestiones relacionadas con la seguridad y el alineamiento de la inteligencia artificial.

La decisión llama la atención, porque meses atrás se llegó a estudiar una operación capaz de situarse entre las mayores salidas a Bolsa de la historia. ¿Se producirá el año que viene? Altman no ha confirmado 2027 como fecha definitiva, pero sí ha dejado claro que en 2026 ni hablar.

El movimiento llegó después de que Dario Amodei, CEO de Anthropic, reclamara el 12 de septiembre ralentizar el ritmo al que aumentan las capacidades de los modelos. Y Altman respaldó posteriormente la necesidad de acompasar el desarrollo de la IA. Sin embargo, Anthropic está siguiendo una estrategia distinta.

Anthropic mantiene una de las IPO más esperadas

Pese a las advertencias de Amodei, Anthropic continúa preparando su llegada al mercado.  La operación podría comenzar a comercializarse a partir de mediados de octubre, aunque Reuters apunta también a la posibilidad de retrasarla hasta después de las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre.  Las cifras, como siempre, mandan. Anthropic alcanzó a finales de julio unos 65.000 millones de dólares de ingresos anualizados, frente a aproximadamente 9.000 millones al terminar 2025. 

Para 2028 maneja previsiones de entre 190.000 y 200.000 millones. OpenAI, por su parte, había superado los 40.000 millones de ingresos anualizados en julio. 

Pero la competencia no se queda corta. El nuevo GPT-6 Astra de OpenAI representaba alrededor del 13% del gasto empresarial en IA registrado por Ramp, frente al 8% de Claude Fable de Anthropic. OpenAI también adelantó recientemente a Anthropic en gasto canalizado a través de OpenRouter por primera vez en más de dos años y medio. 
 


Nscale, Oura y Accelevation prueban que la ventana sigue abierta

Las declaraciones de Altman y Amodei no han paralizado las salidas tecnológicas. Lo que se observa es una mayor selección de compañías.

Nscale, especializada en centros de datos y servicios para desarrollar IA, presentó en septiembre documentación para captar aproximadamente 2.000 millones de dólares en Estados Unidos. Oura, fabricante del conocido anillo inteligente, ha fijado los términos de una operación de unos 2.100 millones y una valoración cercana a 14.936 millones. 

A ellas se suma Accelevation. La compañía de infraestructura para centros de datos pretende colocar 30 millones de acciones a entre 20 y 24 dólares, captando hasta 720 millones y alcanzando una valoración máxima próxima a 5.370 millones de dólares. 

En la lista de compañías vinculadas a la IA que preparan o estudian su salto al mercado aparecen además SB Energy, Databricks y Waymo. Renaissance Capital asigna actualmente a Databricks una valoración de referencia de unos 190.000 millones de dólares, mientras que Waymo ronda los 126.000 millones. 

Wall Street empieza a separar la IA rentable de la simple promesa

Pero la IA no es “una fiesta para todos” y  no todo son señales positivas. Holtec Nuclear aplazó en septiembre una IPO prevista de 825 millones de dólares, mientras Bamboo Insurance hizo lo propio con una operación de 665 millones. Al mismo tiempo, el rendimiento del Renaissance IPO Index se moderó desde el 17,6% registrado a comienzos de septiembre hasta el 14,7% a mediados de mes. 

A ello se suma un entorno financiero menos cómodo: el rendimiento del bono estadounidense a diez años alcanzó este mes su nivel más elevado desde 2007 y la Reserva Federal acometió su primera subida de tipos en tres años. Unos tipos superiores penalizan especialmente las valoraciones basadas en beneficios que se esperan muy lejos en el tiempo.