Con la situación de Grecia enconada una jornada más, los expertos aseguran que es mejor no confiarse en caso de rebote en Europa. El de ayer se produjo, dicen, más por cierre de cortos que por un ánimo alcista de los inversores, así que cuidado.
Gamesa cerró la sesión de ayer disparándose más de un 6% tras presentar su nuevo Plan Estratégico 2015-2017. Sin embargo, pese al “subidón”, no logró romper máximos anuales.
Quizá porque los inversores españoles están más preocupados por la situación en el corto plazo o, quizá porque alguno no se ha puesto a pensar en ello, el caso es que un 19% de los inversores españoles no siente incertidumbre con respecto a su jubilación. Y eso a pesar de las constantes llamadas a la preocupación sobre la caja de la Seguridad Social.
No se puede hablar de pánico, pero lo cierto es que el miedo comienza a olerse en los mercados. Según los resultados de la última encuesta de gestores de BofA Merrill Lynch, más de un 40% espera que el país no pague sus deudas.
Al inicio de este año, Degiro lanzó su plataforma de trading en Suecia. Como en la mayoría de los países de la Unión Europea, los inversores estaban pagando tarifas exageradamente elevadas a sus brokers actuales.
Indra es de lo poco que se salva de la quema que la pira griega ha desatado. La tecnológica hoy rebota, sin embargo, el movimiento aún no convence como para entrar de nuevo al valor.
Con el Ibex 35 de vuelta en los niveles de febrero y la prima de riesgo española rondando los 170 puntos básicos, ¿hasta qué punto se trata sólo de una corrección? Ojo, porque los bajistas quizás hayan venido para quedarse.
Abengoa B sufre el revés de los inversores que siguen saliendo de sus filas por la puerta grande por cuarta sesión consecutiva. El valor se acerca a un nivel de soporte muy importante, ya que sirvió de freno para los descensos de los últimos meses.
"Lo que es problemática es la dinámica que se ha instalado en los últimos días en los mercados. Está claro que hemos entrado en tono pánico, haciendo mínimos en todos los índices y sin soportes muy claros", reconoce Nicolás López, director de Análisis de M&G Valores.
Desde hace años la deuda de Grecia es insostenible y la salida del euro es la solución menos inteligente en este momento, porque la divisa se verá como débil e inestable. Con lo que es difícil ver su salida.