Estrategias de Inversión recibe en su set de tv de Bolsa de Madrid a dos personas, una física y otra virtual: Juan Villalonga real, y su gemelo digital.
Un gemelo es un auténtico doble digital humano, que no sólo integra Inteligencia Artificial con réplica de voz, sino que recoge el criterio y pensamiento de una persona.
El gemelo digital ha sido construido por Dopplemind, compañía incubada en el laboratorio Paravium, empresa de base tecnológica surgida del entorno de la Universidad Politécnica de Madrid, con respaldo académico de la UPM, y con más de 60 profesionales en cuatro países.
De esta manera, tal como destacan en Dopplemind, la presencia física deja de ser el límite, si se pretende contar realmente con el conocimiento de una persona. El doble permite multiplicar la presencia, en habla y, sobre todo, conocimiento. En este caso, es el doble de Juan Villalonga, pero el modelo puede extenderse a un médico, un ejecutivo, un deportista, un artista… Es un activo que permite hacer de una persona algo escalable.
Durante la entrevista, Villalonga (real) asegura que la Inteligencia Artificial no debe entenderse únicamente como una herramienta de automatización, sino como una tecnología capaz de democratizar la productividad y transformar completamente la manera de trabajar, crear empresas y acceder al conocimiento.
El ex presidente de Telefónica sostiene además que la próxima gran revolución económica llegará de la combinación entre Inteligencia Artificial y criterio humano, dando lugar a organizaciones más eficientes, compañías con menos estructura y profesionales “aumentados” gracias a la tecnología.
Por su parte, el gemelo digital augura un futuro prometedor, pese a las actuales dudas e incertidumbres globales.
Dopplemind plantea así una nueva posibilidad: la captura de conocimiento, experiencia y capacidad de interacción de una persona para convertir todo en un activo digital escalable y permanentemente disponible.
La conversación aborda también cuestiones como el impacto de la IA en el empleo, el futuro de las corporaciones, la energía, los mercados financieros y la eventual llegada de modelos como el ingreso universal en economías altamente automatizadas.

