La aplastante victoria de los partidarios de no aceptar las medidas de la Troika en Grecia ha vuelto a dar un giro de tuerca a la situación de Grecia. Las espadas siguen en todo lo alto y la semana será posiblemente enervante para unos mercados que no saben muy bien qué esperar a partir de ahora.
Desde que Syriza se hiciera con la presidencia de Grecia en enero, la exposición de la mayor parte de los países de la eurozona a la deuda del país heleno ha aumentado, con la excepción de los tres rescatados, Irlanda, Portugal y Chipre.
El estratega de Goldman Sachs en Estados Unidos, David Kostin, considera que la perspectiva para la bolsa del país es un tanto anémica para lo que queda de año. Cree que el S&P 500 podría revalorizarse un 6% hasta diciembre.
El columnista reconoce que el pánico en los mercados tras el rechazo de Grecia a las medidas de austeridad es normal porque lo que domina ahora es la incertidumbre. ¿Qué va a pasar ahora?
El miércoles 8 de julio el Comité Técnico Asesor del Ibex celebrará una reunión extraordinaria para decidir la composición final del selectivo ante la salida de Jazztel.
Es previsible que el equilibrio fiscal griego empeore rápidamente, complicando el pago de salarios y pensiones de los funcionarios. Por ello, es posible que el gobierno tenga que emitir IOUs, una especie de pagarés para cubrir estas obligaciones.
Después de que ayer la población griega se negara a aceptar las condiciones de los acreedores, y el rescate caducara el martes, las negociaciones con los socios europeos se complican para recibir más liquidez. Ante el recrudecimiento de la situación a nivel político, el BCE tiene en su mano el futuro de la economía griega. Si corta la línea de liquidez de emergencia (ELA), se acabó.
Dicen que es la respuesta más acertada considerando que Tsakalotos ha sido la mano derecha del ya ex ministro de Finanzas heleno a lo largo de las negociaciones con Europa. Poco o nada tendría que ver con su predecesor en el cargo.
La victoria del “no” ha abierto caminos inexplorados en el futuro de la zona euro. Las pérdidas en las bolsas están llevando a los índices a soportes clave, mientras que la volatilidad se apodera del mercado de divisas y del de deuda: la prima de riesgo griega ha vuelto a niveles no vistos desde noviembre de 2012, momento de su segundo rescate.
El “no” de la población helena a aceptar las condiciones de los socios europeos para recibir más dinero ha puesto en jaque al mercado y a la propia Grecia que, según la mayoría de las casas de análisis, tiene un pie fuera del euro.