El S&P 500 ha subido un 25,7 por ciento desde el 16 de noviembre del año pasado, lo que necesariamente nos lleva a preguntarnos: ¿Y ahora, qué? Los inversores que andan confusos con las noticias diarias sobre el infierno de la nula visibilidad venderán su renta variable, pero las frías estadísticas no dicen eso.
Jornada de avances en la renta variable nacional que, de nuevo, vuelve a fijar el objetivo en los 8600 puntos. Revalorización que se ve animada por recomendaciones de compra en valores como Amadeus, IAG o ArcelorMittal en tanto que Técnicas Reunidas y BBVA son “neutrales” en las carteras.
La sesión transcurre pendiente de los datos macro que se van a publicar. Eso sí, “aunque serán referencias escasas sí parce que serán datos positivos”, reconoce Victoria Torre, responsable de análisis de Selfbank. Sin embargo, “no creemos que sean datos que vayan a mover mucho al mercado, que está bastante plano. Ni siquiera resultados como los de Credit Agricole han servido de revulsivo para los índices”.
El selectivo de la bolsa española, el Ibex35, abre la sesión con tímidas subidas del 0.1% que le llevan a los 8.570 puntos. Una revalorización que se produce después de un cierre en positivo del mercado asiático y a pesar de los negativos en Wall Street. IAG y Santander se convierten en líderes de la sesión, en los primeros minutos de negociación, en tanto que Indra corrige parte de la subida experimentada en la sesión de ayer después de que Liberbank haya vendido el 5% del capital de la tecnológica. En el mercado de deuda, la prima de riesgo en los 290 puntos básicos.
“Y aún, Señor Mariscal, solo está viendo la superficie“. Esta fue la respuesta del Prefecto al Conde Mac Mahon durante las terribles inundaciones del Garona de 1875.
Martes en el que se siguen sucediendo los datos macroeconómicos en la eurozona con cifras sobre producción industrial en los principales países comunitarios. En Estados Unidos los inversores estarán muy pendientes del indicador de Optimismo Económico de cara al mes de agosto y, sobre todo, del Índice Redbook para encontrar pistas sobre una posible retirada temprana de los estímulos por parte de la Reserva Federal.
No ha podido ser. Wall Street ha acabado en negativo y no ha podido consolidar los máximos alcanzados el pasado viernes después de que el presidente de la Reserva Federal de Dallas, Richard Fisher haya anticipado que el tapering no está lejos. El miedo a la retirada de estímulos ha llevado al S&P 500 a caer un 0,15 %, el Dow Jones se ha dejado un 0,30 y el Nasdaq ha cerrado con una tímida subida del 0,09%%. Antes, un ISM no facturero de junio mejor de lo esperado también hacía temer a los inversores que el tapering podría ser inminente.
El Ibex35 no consiguió firmar la sesión en positivo y, con descensos del 0.15%, cerró en los 8.560 puntos. La apertura en números rojos del mercado americano, a pesar de la positiva evolución del ISM no manufacturero, ha provocado que los índices del viejo continente se dieran la vuelta en la última parte de la sesión. Una tendencia que se vio avalada por el comportamiento en negativo de algunos de los grandes, como Santander y BBVA y que tuvo como resistencia a Indra. En el mercado de deuda, la prima de riesgo en los 292 puntos.
La jornada comienza con una tendencia ligeramente bajista en los importantes índices de Wall Street. En un día en el que no habrá referencias importantes de cara a la economía, el Dow Jones cae ligeramente un 0,23% el S&P 500 lo hace un 0,25% y el Nasdaq también cede un 0,17%, en línea con el cierre del pasado viernes. Los inversores siguen sin tener muy clara cuál será el calendario de la FED para comenzar con el tapering, y menos tras los datos de desempleo conocidos la semana pasada.
La reciente recuperación experimentada por el Ibex35, que le ha dejado a las puertas de los 8600 puntos y, por ende, más cerca de sus máximos anuales, ha reducido el número de compañías cuyos filtros técnicos son más negativos. Sin embargo, son Abengoa, Acerinox y Acciona las que no han conseguido salir de la “zona roja” y cotizan con una puntuación muy por debajo de la media.