Bajadas en unas bolsas europeas que se han asustado finalmente de la lluvia de ventas de bonos, que se está contagiando los otros bonos importantes mundiales. Un flujo de salida de dinero que no deja indiferente a nadie. Seguimos en fase correctiva, cuando no es por uno por otro, la casa sin barrer…
En definitiva, desde el anterior IEF, la mejora en los mercados financieros y en la economía
española ha permitido a las entidades de depósito españolas afianzar su recuperación, con
una evolución favorable de la rentabilidad, aunque lejos todavía de los niveles anteriores a
la crisis, y con unas ratios de solvencia elevadas. No obstante, el entorno de bajos tipos de
interés plantea retos importantes a los bancos españoles en los próximos años, que deberán
seguir mejorando su eficiencia operativa y gestionar adecuadamente sus riesgos.
Día convulso en Europa en donde los datos macro tanto de Europa como de EEUU nos han dado volatilidad y con un claro ganador que es el Euro sobre el Dólar. La consecuencia es clara: problemas para la renta variable europea que ve cómo se reduce el apoyo del factor divisa que ha venido tan bien esta temporada de resultados.
¿Un ejemplo de la inestabilidad? Es posible, pero lo cierto es que las volatilidades cotizadas se mantienen en niveles bajos.
Al final, lo que vemos en los mercados ahora con subidas y caídas durante el día sin una razón clara detrás es lo que algunos de mis estrategas ha denominado como la Paradoja de la liquidez: mercados muy líquidos, pero poco profundos; mercados dominados por una tendencia clara, pero sin apenas discrepancias entre los inversores; demasiado apalancamiento, subordinado a la actuación de los bancos centrales. Entenderán tras todo lo anterior las recientes advertencias desde el FMI en su último Informe de Estabilidad Financiera.
¿Saben cuál es la principal debilidad de la recuperación económica española? El sector exterior.
Naturalmente, es mi opinión.
Y no es el único riesgo, aunque admito que es el menos esperaba. Pero, la combinación de la debilidad del crecimiento del comercio exterior y las dudas sobre la solidez del crecimiento de economías que se esperaba actuaran como motores de crecimiento (USA y China) se convierten en amenazas muy reales para la economía española. Realmente, para el crecimiento mundial.
Fin de mes desangelado y pocos cambios en Europa. Ante tres días de fiesta por delante. El Belén que hay montado en Grecia, la fuerte recuperación del euro, la salida masiva de dinero del bund alemán, los operadores han preferido no complicarse mucho la vida. Muchas dudas al cierre.
0 % probabilidad de subida de tipos en junio, 6 % en julio, 21 % en septiembre, 26 % en octubre, 35 % en diciembre......
Y así podríamos seguir. Son las probabilidades que asigna la curva a la subida de tipos desde la Fed.
¿Recuerdan cuando hace unos meses decía la Presidenta de la Fed que el mercado les llevaba la contraria? En aquel momento la Fed hablaba de meses para subir tipos, más probable antes del verano. Pero, finalmente, tuvo razón el mercado que asignaba más probabilidad a la parte final de este ejercicio. Aparentemente.
Y es que los mercados siempre tienen razón. Con la información disponible.
Muy fuertes bajadas en Europa, tras un pésimo dato de PIB en EEUU, que ha alejado las posibilidades de subidas de tipos y ha causado una bajada del dólar y una subida del euro. La subida ha provocado violentos cierres de cortos, y ha supuesto un grave hándicap para las grandes exportadoras europeas. El lío de Grecia sigue en todo lo alto, y por si faltaba algo, ventas masivas de bonos alemanes. El bund ha doblado su rentabilidad en una sola jornada, en el peor día desde hace dos años.
Dos conclusiones: 1. Sigue el ajuste de la deuda de empresas y familias; 2. Comienza a recuperarse el crédito.
¿Les parecen contradictorias? No lo son. Al final, el ajuste de deuda se mantiene en la economía española. Especialmente la deuda bancaria y centrada exclusivamente en el sector privado. Pero, de forma paralela, vemos como la financiación a través del mercado aumenta en el caso de las empresas y el crédito nuevo también se recupera.