A pesar de que la semana empieza desde las ganancias del indicador registrado el pasado viernes, se espera que estos últimos días de cotización ya den por amortizado este ejercicio nefasto para los inversores en Wall Street y en especial para su selectivo de innovación. Ahora se piensa en un 2023, que casi empieza como termina: con más preocupaciones por todos los datos que se publican.
Los datos fundamentales de Ethereum se ven bien, pero los analistas predicen una fuerte caída de su valor en el futuro.
La compañía de Cambridge se ve arrastrada en el mercado por los buenos augurios de los datos de su vacuna contra el cáncer que le han hecho registrar el mayor repunte trimestral del Nasdaq, con mejores perspectivas para el valor, más allá de las vacunas, aunque mantiene caídas todavía a doble dígito en lo que va de año.
2022 ha sido uno de los peores años para las acciones de medios en Wall Street, con pérdidas que ascendieron a más de 500 mil millones de dólares.
Un brote generalizado de covid-19 en China podría ser una amenaza para la producción de Apple que, incluso, podría durar meses.
Las fiestas no han dejado regalo para Bitcoin que se ha quedado sin rally de navidad, con la volatilidad en mínimos históricos.
El criptoinvierno ha reinando durante todo el año, pero Ripple tuvo su rally de navidad registrando ganancias de casi un 2%.
El principio de inversión de Warren Buffett de comprar grandes empresas con un amplio foso económico a grandes valoraciones sigue funcionando para el inversor promedio.
Un nuevo informe de BlackRock ha señalado que las valoraciones del mercado de Wall Street no están reflejando el daño que se avecina en 2023.
El 2022 ha sido un año para el olvido para Amazon, siendo uno de sus peores años tras el estallido de las puntocom en el 2000.