Sector financiero, constructor, energético… y también los medios de comunicación, a examen. Nada -o casi nada- escapa ya al prácticamente obligado reconocimiento de su propia salud, la de sus cuentas y, en definitiva, de su modelo de negocio. La gigantesca pérdida de confianza que ha traído la crisis se ha traducido -en muchos casos- en una profunda pérdida de indentidad. Y es que cuando las cosas van mal lo que menos sobran son las preguntas. ¿Qué soy? ¿quién quiero ser? ¿hacia dónde quiero ir?... respuestas que quizá sólo puedan encontrarse una vez sumergidos en un intensivo ejercicio de introspección y donde lo tradicional se encuentre cara a cara con los modelos más innovadores y se suban a la balanza. Y este es el esfuerzo que si bien una parte del sector de los medios de comunicación sabe que tiene que realizar, la otra, ya está en ello. ¿Conclusiones? Aún no se ha dado con la varita mágica pero lo que sí tiene claro el sector es que hay reinventarse para no morir.
De todos es sabido que la crisis que estamos viviendo en la actualidad no tiene precedentes y marcará un antes y un después en los anales de la historia. Prácticamente todos los sectores se han visto perjudicados como consecuencia del complicado escenario en el que tienen que interactuar ; sin embargo, el comportamiento de cada uno de ellos ha sido muy dispar y sin llegar a atreverme a calificar de “ganadoras” a determinadas industrias, lo que sí está claro es que algunas han sabido capear el temporal mucho mejor.
A partir de hoy Bélgica relevará a nuestro país en la presidencia de la Unión Europea. Además, el miércoles puede ser crucial para el futuro de VIVO, ya que Portugal Telecom someterá en su junta de accionistas la oferta que Telefónica le planteó por el operador carioca. En Alemania, la principal referencia serán los datos de desempleo del mes de junio. Al otro lado del Atlántico estarán atentos al PMI de Chicago y al informe ADP de empleo, ambos de junio.
Tercera mayor caída anual del Ibex, que cierra por debajo del soporte de los 9.200 puntos, y que acelera su cita con los mínimos anuales de los 8.850 puntos. Por debajo de este nivel, las cotas inferiores quedan muy lejos. En la jornada de hoy, todo lo que podía ir mal, salió mal. Todo empezó por un mal cierre de Wall Street de ayer que, lejos de confirmar el rebote europeo superior al 1,5% en la jornada del lunes, acabó en negativo, presionado por el sector petrolero ante la disipación del peligro del huracán Alex, que podía afectar a las plantes del Golfo de México.
Jornada de vuelta del Ibex 35 que se ha dejado al cierre un 5,4% para quedarse en los 9.160 puntos. Detrás de este mal comportamiento del selectivo español encontramos al sector financiero y a China. En cuanto al mercado de materias primas el barril de referencia en Europa el brent, se sitúa en el entorno de los 75 dólares, mientras que en el mercado de divisas el euro cotiza sobre los 1,21 dólares.
Caída de más del 4%. La renta variable española amplía sus pérdidas. ¿Los motivos? La penalización del sector financiero, lastrado por la próxima devolución de los préstamos al BCE, y la subida en la prima de riesgo está retrayendo las inversiones. Una explicación que para muchos expertos busca su sentido en un mero movimiento técnico que tiene su objetivo en los 8.900 puntos.
Los inversores en Wall Street sí que se han puesto de huelga. El dinero no hace más que salir del parqué estadounidense. Ni el aumento de las ventas minoristas anima la cotización. Los descensos generalizados en la renta variable mundial pesan más que las buenas noticias. El Dow Jones amanece con caídas del 0,91% hasta los 10,045 puntos, el Nasdaq se deja un 1,73% y el S&P 500 un 1,32%. En el mercado de divisas el euro cae al entorno de los 1,21 y, en el de materias primas, el barril de petróleo se compra a 75,39 dólares.
Los precios de las materias primas han vivido una semana mixta; tras verse favorecidos en un primer momento por la revalorización del renminbi, llegaron los apuros al situarse el foco de atención una vez más en la frágil recuperación económica global.
El pico y la pala han cogido empresas como FCC para conseguir que sus recomendaciones no bajen. Trabajo duro para el sector de la construcción que ha visto como sus cimientos económicos a largo plazo se desquebrajaban con la crisis. Hoy la constructora mantiene su recomendación pero ve recortado su precio objetivo. Mientras empresas eléctricas como Iberdrola y RWE ven como se apaga la luz de los buenos consejos. Y es que los analistas las observan sin encontrar en ellas muchas oportunidades. Los brokers no encuentran valor en la construcción y la energía pero hoy ven opciones en la alimentación. ¿La compañía elegida? Danone. Y si te vas de vacaciones, el coche es la opción. Daimler también recibe palmitas en la espalda.
La volatilidad no se marcha del mercado y aunque los inversores están deseando que se vaya de vacaciones, parece que las subidas y bajadas constantes han venido para quedarse. Hoy el Ibex 35 amanece teñido de rojo, cae un 2,38% y se sitúa en los 9.456 puntos. Las dos grandes entidades son algunas de las compañías que más caen, Santander baja un 2,44% y BBVA recorta un 2,47%. En cuanto al mercado de materias primas el barril de referencia en Europa el brent se sitúa en el entorno de los 76 dólaresmientras que en el mercado de divisas el eurocotiza en el entorno de los 1,22 dólares.