Sector financiero, constructor, energético… y también los medios de comunicación, a examen. Nada -o casi nada- escapa ya al prácticamente obligado reconocimiento de su propia salud, la de sus cuentas y, en definitiva, de su modelo de negocio. La gigantesca pérdida de confianza que ha traído la crisis se ha traducido -en muchos casos- en una profunda pérdida de indentidad. Y es que cuando las cosas van mal lo que menos sobran son las preguntas. ¿Qué soy? ¿quién quiero ser? ¿hacia dónde quiero ir?... respuestas que quizá sólo puedan encontrarse una vez sumergidos en un intensivo ejercicio de introspección y donde lo tradicional se encuentre cara a cara con los modelos más innovadores y se suban a la balanza. Y este es el esfuerzo que si bien una parte del sector de los medios de comunicación sabe que tiene que realizar, la otra, ya está en ello. ¿Conclusiones? Aún no se ha dado con la varita mágica pero lo que sí tiene claro el sector es que hay reinventarse para no morir.
 ¿Seguir con el modelo de negocio tradicional o apostar por los nuevos modelos de consumo digital? Esta es una de las preguntas que más sobrevuela por las empresas del sector de medios de comunicación. Y es que mucho ha llovido ya desde que este sector tenía su público fiel y podía vivir holgadamente con los millonarios ingresos publicitarios. Todo ello quedó atrás, la crisis no ha tenido miramientos para llevarse por delante muchos de los modelos de negocio tradicionales que ahora no son sostenibles. Pero no sólo aquí está la preocupación. El modelo de negocio sustituto aún no está claro. Poco se sabe de él, más que navegará -casi con toda seguridad- junto a Internet y las nuevas tecnologías. Pero cómo, con quién, para quién y a cambio de qué son preguntas aún en el aire y cuya respuesta tan sólo dependerá del tiempo...


Del tiempo en el que los medios encuentren una forma alternativa de ofrecer sus contenidos a menor coste y con una financiación lejos de los ingresos por publicidad tradicionales cada vez más bajos así como del tiempo en el que los usuarios muestren su disposición o no a aceptar las nuevas condiciones de la información. Hasta el momento la situación del sector "sigue siendo crítica", reconoce Javier Ruiz, gestor de fondos de Metagestión, "el sector depende claramente del ciclo doméstico, el cual no parece que vaya a repuntar en el medio plazo y además, existen riesgos regulatorios claros como la necesidad de financiación de la televisión pública". Lo que hace plantearse "estar fuera del sector", apunta.

Pese a la eliminación de la publicidad en TVE con el fin de que las cadenas de televisión privadas puedan mejorar sus ingresos publicitarios no parece que sea suficiente para tantos canales sobre todo tras el nacimiento e implantación de la Televisión Digital Terrestre (TDT). Es más, "la tendencia será disminuir la publicidad en los medios convencionales", señalan desde Metagestión. ¿Solución? "Lo lógico sería implantar un servicio de televisión de pago a la carta donde cada uno pudiéramos elegir un paquete de canales que encajaran con nuestro perfil de usuario". Pero, ¿está dispuesto el consumidor a pagar por contenidos? Ruiz asegura que, "a priori, el problema no sea si el consumidor está o no dispuesto a pagar, sino de si tiene algún sentido que no pague, pues que si no es sostenible para qué dar el servicio gratuito". Y en ese sentido, la solución que aporta este experto sería "dar el servicio sólo a suscriptores del medio en cuestión".


Telecinco, la mejor opción del sector


Si hay una compañía que por el momento esté capeando el temporal es Telecinco. Uno de sus puntos más fuertes es que es una cadena de televisión que tiene muy claro el tipo de audiencia al que va dirigido y ajusta por tanto su programación y producción en función de lo que el público demanda. Y es que "otras cadenas pueden tener productos de más calidad (como series de éxito mundial como emite Cuatro) pero que no contaron en su momento con las descargas de Internet las cuales les están haciendo mucho daño, por lo que al final estos contenidos no salen rentables", explica Ruiz. Pero no hay que dejar de vigilar los contenidos en la Web, la alternativa a la que muchos medios tradicionales están acudiendo para acceder hacia nuevos nichos aunque los ingresos publicitarios en la red sean mucho menores. Muchas de las plataformas en Internet, líderes en usuarios, generan pérdidas. El caso más conocido, Youtube, según los cálculos estimados por Credit Suisse perdió durante 2009 470,6 millones de dólares y aunque se embolse cerca de 200 millones de dólares gracias a la publicidad en su mayor medida, los gastos superan los ingresos, gastos de hardware necesario para almacenar y distribuir los vídeos, la conexión de estos servidores a internet y el pago de royalties a diferentes empresas gestoras. ¿Acabará siendo youtube de pago? ¿abandonará una de sus principales características que le ha llevado a la fama mundial, ser gratuito?


Ante este escenario, ¿podemos pensar en más fusiones dentro del sector? quizá ya no sean las fusiones las protagonistas sino su desaparición al ser insostenibles, "como podría ocurrir con La Sexta si finalmente si finalmente no llega a ningún acuerdo de fusión con Antena 3". Aún con las dudas en el sector, estas compañías sobreviven como pueden y se encuentran con la publicación de sus cuentas trimestrales a la vuelta de la esquina. Y en este sentido, parece que será Telecinco de nuevo la compañía que bata expectativas. Durante el primer trimestre de 2010, la cadena de televisión registró un beneficio de 58,86 millones de euros, lo que supuso duplicar los resultados obtenudos en el mismo periodo del ejercicio anterior. Unas cifras "muy muy buenas", afirma Daniel Pingarrón, analista de IG Markets, quien reconoce a su vez que tanto Telecinco como Antena 3 vivieron su particular rally alcista desde que se conoció la supresión de publicidad en TVE y desde donde no han dejado de caer. "Se trata de valores muy cíclicos, volátiles y no tienen un accionariado tan estable como otras compañías, por ello es un sector de riesgo sólo apto para aquellos inversores con poca aversión al riesgo y cortoplacistas".
 
No obstante, Esther Martín, directora de análisis de Intermoney se muestra algo más pesimista con la compañía ya que reconoce que Telecinco está muy expuesta al ciclo económico y no está barata por lo que no recomendaría su compra". Sin embargo, hay quien ve en esta compañía "un medio que sigue ganando cuota de audiencia y goza de ganancias en el mercado publicitario y que creemos que mantendrá en 2011", considera Mariam Fernández, analista de Inversis Banco. Y si hablamos de próximos resultados, Telecinco puede hacerse un poco más fuerte según las estimaciones de los expertos de Nomura, ya que podría aumentar en un 45% sus ingresos brutos por publicidad hasta alcanzar los 225 millones de euros impulsado por el Mundial de Fútbol y la mejora de su cuota de mercado.

Prisa, de nuevo en el punto de mira


Una compañía que da bastantes sustos a los inversores. Y es que pese a haber conseguido los acuerdos definitivos con sus bancos acreedores para aplazar hasta 2013 los vencimientos de deuda, Prisa sigue siendo el lastre principal de la compañía. No obstante, en las últimas semanas se ha hablado mucho de Prisa ante su intención de hacerse con una participación en Le Monde para la que invertirá 35 millones de euros, una operación que para Nicolás López, director de análisis de MG Valores, "supondría un referente para El País y tiene más condicionamientos simbólicos más que suponer una inversión económica.

Sin embargo Prisa cuenta con uno de los mayores problemas del sector: escasa publicidad y descenso de las ventas de su modelo de negocio en papel. ¿Cuál es la solución para un medio que ha llevado sus contenido a la Web pero que a penas puede sacar beneficios de la publicidad? Quizá un ejemplo lo tengamos en el diario norteamericano The New York Times, que empezará a cobrar por el acceso a sus contenidos on line a partir del próximo mes de entero de 2011. Posiblemente este periódico estadounidense sea el referente y el que pueda dar una señal de por dónde pueden moverse las alternativas para reavivar al sector, hasta entonces a seguir haciendo malabares con las cuentas.

Telecos y tecnológicas se abren paso

Pero si hay un sector que puede salir airoso son las compañías de telecomunicación. Este sector consigue colarse, de alguna manera, en el mundo de la información en Internet puesto que son quienes aportan el tendido de las redes de banda ancha para soportar el creciente tráfico de la red y que les puede costar cerca de 300.000 millones de euros. Y sobre ello ya se ha pronunciado el presidente de Telefónica, César Alierta, quien reconoce que “no es justo que las telecos asuman el coste total mientras otras compañías como Google o Yahoo! Se benefician”. Y es que hay un sentimiento generalizado de que las grandes compañías de telecomunicación consideran que Google aprovecha su posición de dominio en las búsquedas en Internet para entrar a competir en otros mercados como pueden ser el propio de telecomunicación, servicios móviles, etc.

Y ante este escenario, Telefónica tiene muy claro que no se va a quedar de brazos cruzados. Siguiendo el modelo de Apple y su tienda App Store para el iPhone, pretende poner en marcha una plataforma desde la que se puedan vender aplicaciones.

Pero las tecnologías tampoco se quedan atrás. Es más, son precisamente ellas las que han adelantado el debate sobre el modelo de negocio de los medios tradiciones: Apple con su iPhone o iPad donde se puede disponer de toda la información disponible así como de desarrollar contenidos audiovisuales; Google ya ofrece un servicio informativo...  Lo que está claro es que los medios de comunicación tradicionales, a parte de hacer una labor de autorreconocimiento, deben tener en cuenta los nuevos competidores con los que deben enfrentarse ¿o aliarse con ellos?.