Los precios de las materias primas han vivido una semana mixta; tras verse favorecidos en un primer momento por la revalorización del renminbi, llegaron los apuros al situarse el foco de atención una vez más en la frágil recuperación económica global.
El ritmo de recuperación de Estados Unidos se puso de nuevo en tela de juicio tras la publicación de unos datos de ventas de viviendas existentes y nuevas muy por debajo de las expectativas ahora que el estímulo comienza a retirarse. La Reserva Federal mantuvo los tipos clave sin cambios ante la tendencia a la baja de la inflación, lo que al mismo tiempo y de forma indirecta, servía para expresar la preocupación acerca de los problemas fiscales que atraviesa Europa. La situación general presagia que la cumbre del G20 que se celebra el próximo fin de semana en Canadá va ser interesante.

La gran noticia de que China va a poner punto y final a dos años de paridad con el dólar se ha plasmado en mayor medida en un titular que en una acción real, al experimentar durante la primera semana sólo un cambio del 0,6% frente al dólar. El movimiento parece representar un compromiso para apaciguar a los gobiernos extranjeros y no minar la industria de exportación nacional, que se enfrentará a una mayor competencia a medida que el renminbi se fortalezca.

El auditor general de la Oficina Nacional de Auditoría advirtió que los altos niveles de deuda pública de los gobiernos locales podrían desbaratar la economía del país. Es la primera vez que China ha hecho público el nivel de deuda de los gobiernos locales, algunos de los cuales podrían estar incluso en peor situación que Grecia. Todo ello viene a sumarse al riesgo de una ralentización en China, que podría desinflar algunas de las burbujas que se han dibujado en la economía, en particular en los sectores de infraestructura, construcción y vivienda.

Entretanto, en Europa, los temores derivados de la deuda soberana vuelven a copar los titulares al ampliarse de nuevo los diferenciales de rendimiento entre el puerto seguro que representa la deuda pública alemana y los países PIIGS. El coste de cobertura de deuda soberana griega por valor de un millón de dólares a través de un CDS a cinco años se ha incrementado hasta los 112.500 dólares anuales, lo que indica que el riesgo de impago es elevado.

El índice Jefferies Reuters CRB ha perdido ímpetu tras marcar una subida en 267 el lunes, día en que se difundió la noticia protagonizada por el renminbi. Los grandes perdedores de la semana han sido el sector energético, encabezado por el gas natural mientras que el sector soft, de la mano del azúcar, el cacao y el café ha hecho gala de sólidas ganancias, que han evitado una bajada continuada del índice. Un movimiento por debajo de 257 en el índice CRB podría convertir la bajada de mayo en 247 en el foco de atención.




La Agencia Internacional de la Energía afirmó el miércoles que parece que los mercados de petróleo y de gas natural contarán con excedentes hasta 2015 con una “cómoda capacidad de almacenamiento” a disposición. Ese mismo día, los datos de almacenamiento semanales mostraron un nuevo y sorprendente incremento de los inventarios, con lo que el mercado del crudo queda expuesto a una bajada.

El crudo para suministro en agosto se ha situado en la resistencia justo por debajo de los 80 dólares, nivel que representa un repliegue del 50% de la venta masiva de mayo. La combinación formada por el incremento de los suministros junto con el fortalecimiento del dólar mermó el último soporte, lo que se tradujo en una bajada de los precios. La posición larga especulativa sobre el crudo WTI en el NYMEX ha desaparecido prácticamente, con lo que el mercado adopta una postura neutral por ahora. El soporte puede encontrarse en 74,75 seguido de 71 mientras que la resistencia coincide con la media móvil de 200 sesiones en 77,15 seguida de 80.



El lunes, el oro marcó una nueva subida récord en 1265,30 que desembocó en otro brote de toma de ganancias. El soporte derivado del miedo a la inflación se sitúa fuera del campo de visión si bien persisten y continúan ofreciendo soporte a los precios tanto unos tipos mínimos récord como el temor a la deuda soberana. Las tenencias totales de ETF de oro se mantienen por encima de las 2.000 toneladas e incluso han llegado a marcar una nueva subida récord esta semana.

Al mantenerse la cuestión de los puertos seguros de actualidad, el oro seguirá encontrando nuevos compradores deseosos de subirse al carro. No obstante, se ha incrementado el riesgo de corrección puesto que cada vez son más los inversores profesionales que dan muestras de su preocupación acerca de la acción del precio, ante el temor de que se repita la venta masiva de mayo y arrastre consigo a la baja al oro.



En la próxima semana, el oro continuará rastreando la estela de riesgo on/off y en consecuencia debería seguir la pista de los movimientos que experimenten los mercados de valores y el dólar. Técnicamente, la tendencia alcista se ha implantado firmemente y las posiciones largas deberían mantenerse por encima de 1.195 y de forma más significativa de 1.155. El soporte a corto plazo se sitúa en 1.215 mientras que la resistencia se encuentra en 1.268 seguida de 1.300.

A medida que nos aproximamos al ecuador de 2010, voy delimitando el rendimiento hasta la fecha de varias materias primas. Tras la bajada del 7,5 por ciento en el índice CRB se esconden drásticas divergencias en cuanto a rendimiento si bien, en general, los sectores energéticos y del cereal han sufrido mientras que los sectores soft (con la salvedad del azúcar) y los metales preciosos han mostrado un buen comportamiento relativo.

En términos generales, los sectores soft y del cereal se han visto afectados de primera mano por las condiciones meteorológicas mientras que la energía y los metales preciosos han reaccionado ante la evolución de la economía global.