Se cierra una semana con muchas dudas derivadas de la geopolítica. Si los inversores celebraban, a comienzo de la semana, el acercamiento de posturas entre Irán y Estados Unidos y la firma del Memorandum por parte de Trump, el hecho de que se haya suspendido la firma del acuerdo de paz entre ambos países en Suiza ha dejado a las bolsa con un sabor agridulce, atenuado además por la falta de negociación en Wall STreet el pasado viernes. Un escenario que vuelve a incidir en la necesidad de ser más selectivos que nunca y mirar más allá de las temáticas del corto plazo.
¿Tiene sentido invertir en renta variable global cuando el S&P 500 lo fagocita todo? Llanamente, sí. Pero la gracia está en cómo lo haces.
Después de años de descuento respecto a Wall Street, las bolsas europeas encadenan un segundo ejercicio sólido y los inversores han vuelto a mirar al viejo continente con algo más que condescendencia.
La compañía ha reforzado su balance, ha elevado la recurrencia de sus ingresos y los analistas ya hablan de un gran potencial en los próximos meses.
El IBEX 35 lleva varios años siendo uno de los índices más rentables del mundo Es el resultado de un peso financiero y energético que ha funcionado bien en un entorno de tipos altos y de una exposición latinoamericana que ha aportado en los momentos esperados. Las rentabilidades son espectaculares.
La renta fija global es la categoría con más libertad de todas. Sin fronteras geográficas, sin restricción de divisa, sin obligación de seguir un índice concreto. Cada gestor resuelve el problema a su manera. El resultado es cinco fondos que, bajo la misma etiqueta, apenas se parecen entre sí. Uno hace long-short. Otro invierte en crédito global sin miedo a la volatilidad. El tercero construye una cartera casi defensiva de grado de inversión a corto plazo…
La economía estadounidense y los mercados financieros muestran una de las mayores divergencias de las últimas décadas, con una confianza del consumidor en mínimos mientras el S&P 500 se mantiene en máximos históricos impulsado por beneficios empresariales, el auge de la iIA y la fortaleza del sector tecnológico, en un contexto en el que gestores e inversores coinciden en que, pese a la incertidumbre, todavía existen oportunidades de inversión en tecnología, renta fija de calidad, activos alternativos, sectores defensivos y áreas como el lujo, siempre bajo estrategias de diversificación y gestión activa del riesgo.
¿Cuánto vale poner un cohete en órbita y que la primera etapa vuelva sola a aterrizar? Esa pregunta, que en 2002 habría sonado a ciencia ficción, tiene hoy una respuesta concreta: 1,75 billones de dólares. SpaceX debuta en el Nasdaq con el ticker SPCX en lo que será, con diferencia, la mayor salida a bolsa de la historia. Mayor que Saudi Aramco. Mayor que Alibaba. Mayor que todas las que conocemos.
María Mira, MFIA analista fundamental de Estrategias de Inversión, subraya que la sólida posición de caja neta positiva de iFlex le proporciona los recursos necesarios para abordar con garantías futuras operaciones de crecimiento inorgánico.
Izertis, Prosegur y Grupo Gigas han acelerado su transformación para convertir la seguridad digital en una palanca clave de crecimiento.