Antonio Castelo, analista de iBroker, considera que la apertura europea llega con un tono claramente positivo, apoyada en la expectativa de una posible desescalada entre Estados Unidos e Irán y en la opción de que se reabra el estrecho de Ormuz. Este escenario ha favorecido un movimiento general de alivio en los mercados: caída del petróleo, debilitamiento del dólar, fortalecimiento del euro y mayor apetito por los activos de riesgo. No obstante, el analista advierte de que no conviene sobreactuar, porque todavía no hay un acuerdo cerrado y las expectativas pueden cambiar con rapidez.
Castelo subraya que el mercado se mueve ahora mismo bajo una hipótesis de normalización, pero no bajo una solución definitiva. La posibilidad de que el petróleo se relaje y de que se reduzca la tensión geopolítica es positiva para las bolsas europeas, aunque el equilibrio sigue siendo frágil. Si el proceso de negociación vuelve a bloquearse, la volatilidad podría regresar de forma muy rápida. En su opinión, el mercado necesita comprobar que la inflación no se descontrola, que los bonos dejan de tensionarse y que la temática de inteligencia artificial sigue dando soporte a las valoraciones bursátiles.
En este contexto, el analista centra sus preferencias en dos valores españoles especialmente vinculados a un escenario de alivio geopolítico y normalización del petróleo: Amadeus e IAG. En el caso de Amadeus Castelo la presenta como la opción más equilibrada y de mayor calidad. A su juicio, es probablemente una de las formas más limpias de capturar una mejora del entorno, ya que no depende de manera tan directa del precio del crudo como una aerolínea, pero sí se beneficia de una recuperación del tráfico aéreo, del aumento de las reservas y de la mejora en la confianza del viajero.
El analista recuerda que la propia compañía reconoció en sus últimos resultados que la situación en Oriente Medio había moderado su crecimiento durante el trimestre. Aun así, Amadeus fue capaz de seguir aumentando ingresos y beneficio operativo, lo que, según Castelo, demuestra que el negocio continúa sano incluso en un entorno exigente. Además, considera que las caídas acumuladas por el valor en semanas anteriores han dejado sus múltiplos en niveles más atractivos. Por eso, ve en Amadeus una alternativa de inversión más defensiva dentro del sector turístico y tecnológico, con exposición a la normalización del tráfico aéreo sin asumir todo el riesgo directo de las aerolíneas.
La segunda opción es IAG (Iberia), aunque Castelo la define como una idea con más beta, más riesgo y también mayor capacidad de reacción si el escenario mejora. El argumento principal es sencillo: pocas compañías españolas tienen una sensibilidad tan directa a una caída del precio del combustible como IAG. La subida del crudo y del combustible de aviación ha presionado las previsiones del sector, afectando a capacidad, precios, beneficios y caja libre. En el caso de IAG, la compañía ya había advertido de que el conflicto en Oriente Medio podía elevar su factura de combustible y rebajar sus previsiones anuales.
Precisamente por esa sensibilidad, Castelo cree que, si se confirma una desinflamación geopolítica y el petróleo retrocede, IAG podría ser uno de los valores españoles con mayor capacidad de rebote. En resumen, Amadeus sería la apuesta más equilibrada y de calidad, mientras que IAG representa una opción más táctica y agresiva para quienes busquen aprovechar un alivio en el precio del petróleo y una eventual reapertura del tráfico en el estrecho de Ormuz.

