Hay una idea que se repite en cualquier charla sobre dinero: invertir es peligroso y dejar los ahorros en el banco es lo seguro. Suena de sentido común. El problema es que los números cuentan otra historia. Mitos fuera.
Caídas generalizadas en el mercado de las criptomonedas que rondan de media una minusvalía del 40%: el Bitcoin cede el 30% y Ethereum un 40%, dando paso a recortes en el resto de los activos más pequeños. Una forma de volver al mundo cripto con más seguridad y diversificación es utilizar derivados de índices o comprar fondos cotizados o tradicionales que los replican.
Con las bolsas en máximos históricos y las valoraciones cada vez más ajustadas, las gestoras coinciden en que la segunda mitad del año exige más disciplina que optimismo. Diversificar, reducir la concentración en las grandes tecnológicas y buscar nuevas oportunidades en Europa, Japón o los mercados emergentes se perfilan como las principales claves para afrontar un mercado que sigue ofreciendo oportunidades, pero también mayores riesgos.
Charles Hoskinson, cofundador de Cardano, ha señalado que el su precio podría dispararse en 2027 a medida que el ecosistema se expanda más allá de su blockchain.
Un dólar te compraba apenas 77 yenes hace poco más de una década. Hoy te da más de 162. El yen japonés no encuentra suelo, y lo llamativo es que se hunde justo cuando el Banco de Japón hace lo que en teoría debería frenar la caída: subir los tipos de interés. Algo no cuadra.
Seleccionamos doce empresas que afrontan 2026 con importantes catalizadores empresariales, desde proyectos inmobiliarios y expansión internacional hasta inteligencia artificial, energías renovables y nuevos productos.
Arcus Japan Fund es el clásico fondo muy bueno de una gestora muy desconocida. Y, como tal, suele quedar fuera del radar. Es esa rara avis que a veces nos encontramos los analistas de buenos fondos muy escondidos.
¿Qué vale más: un viaje a las islas griegas hoy o varios viajes dentro de unos años? La pregunta tiene trampa, porque la respuesta correcta no debería obligarnos a elegir entre vivir y ahorrar.
¿Tiene sentido pedirle al ciudadano que ahorre para su futuro y, al mismo tiempo, penalizar fiscalmente el fruto de haber esperado diez, quince o veinte años? España necesita más educación financiera, más inversión productiva y más responsabilidad individual. Pero para eso no basta con dar charlas, publicar guías o repetir que hay que pensar a largo plazo. También hay que legislar bien y dejar de gravar por cuadriplicado.
Carlos Arenas, doctor en economía y responsable de fondos en Estrategias de inversión ha publicado sus perspectivas para el verano de 2026. No está siendo un año sencillo para el inversor debido a la volatilidad de los mercados, que a pesar de los diferentes conflictos geopolíticos, siguen mostrando fortaleza.