Luis Aparicio es periodista de Estrategias de Inversión desde enero de 2026. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, cuenta con más de 20 años de experiencia en el periodismo económico. (Linkedin).
Ha trabajado como Director de contenidos de Invertia, Coordinación de contenidos de inversión y redactor de economía en El País y Colaborador en Cinco Días, El País, TVE...
Los gestores de fondos han tenido un año complicado en el que, como siempre, se cuestiona el valor añadido de la gestión activa frente a la réplica de índices. Las mayores rentabilidades las encabezan las gestoras Az Valor y Cobas en sus fondos de bolsa internacional, superando los índices. El conjunto de gestoras también ha superado al mercado en los fondos de renta fija a corto plazo.
Comprar directamente acciones para cobrar el dividendo o acudir a fondos cotizados (ETFs) con reparto trimestral o semestral de los pagos, son dos opciones fáciles que tiene el inversor para apostar por esta estrategia. El selectivo español ofrece actualmente una rentabilidad por dividendo del 3,6%, ligeramente superior al EuroStoxx 50 con un 3,3%.
La ventas siguen empujando el tipo de los bonos franceses que hoy se acercan al 5% de rentabilidad (4,949%) en su referencia a 10 años. Esta tensión empieza a contagiar a la banca europea, cuyas acciones caen hoy por el encarecimiento del dinero.
Hace un par de semanas o algo más fui a una presentación de analistas sobre tendencias de inversión hasta final de año. En este encuentro recuerdo que los analistas a cargo de la presentación preguntaron a los periodistas si pensaban que el dólar iba a subir o bajar. ¡Cómo si los periodistas tuviésemos que saber de algo!
Septiembre ha sido un mal mes para las inversiones, tanto en Bolsa como en bonos. Los fondos de renta fija cayeron el 0,78% y acumulan en el año un descenso del 0,30% pese a que los cupones se están elevando. Una buena opción en estos tiempos de incertidumbre es adquirir un bono del Tesoro a 3 años con una rentabilidad anual del 3,4%.
El mes de octubre ha criado mala fama entre el mundo bursátil que se explica por tres grandes cracs mundiales y dos fuertes crisis en el mercado español. Sin embargo, su evolución no ha sido mala. En los últimos 50 octubres, el S&P 500 ha subido 31 veces y bajado en 19 ocasiones. El Ibex 35 también computa 22 ascensos y 12 caídas en octubre desde su creación.
El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado la reforma legal que modifica la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para configurar el mapa del ahorro privado en España. La normativa introduce tres nuevas figuras financieras bajo el sello común "Financia Europa": dos modalidades de cuentas de ahorro e inversión y un seguro individual de vida a largo plazo (SIALPFE). Estas herramientas buscan canalizar el dinero de los ciudadanos hacia los mercados europeos. Su principal atractivo radica en que permiten diferir el pago de impuestos —las ganancias no tributan hasta que se retira el dinero— y ofrecen exenciones fiscales vinculadas a la permanencia de los fondos durante un mínimo de cinco años.
Los inversores buscan oportunidades en unos mercados con valoraciones cada vez más exigentes por la carrera alcista de los tipos de interés. Amadeus, Ferrovial, Cellnex, Fluidra y Solaria son los más castigos del Ibex 35 (caída de dos dígitos) y las últimas recomendaciones de los analistas invitan a aprovechar las caídas para entrar.
El bono a 10 años en Estados Unidos alcanzó la semana pasada el 5,2%, un punto más que en septiembre del pasado año. Subidas que encarecen la financiación empresarial y cambian las valoraciones. Sin embargo, con el fuente tirón de los beneficios, JP Morgan estima que Wall Street no se verá afectada, incluso con el bono al 6%.
La tecnología prometía una economía nueva -así ha sido- que se basaba en bellos conceptos de colaboración, precios bajos, acceso a todo la población, huir del ánimo de lucro, alternativa al capitalismo tradicional, ecología, etcétera.