Luis Aparicio es periodista de Estrategias de Inversión desde enero de 2026. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, cuenta con más de 20 años de experiencia en el periodismo económico. (Linkedin).
Ha trabajado como Director de contenidos de Invertia, Coordinación de contenidos de inversión y redactor de economía en El País y Colaborador en Cinco Días, El País, TVE...
Los mercados de bonos siguen atenazados pese a la tregua de dos semanas en el conflicto en Oriente Próximo. Mientras bolsa y petróleo muestran subidas y caídas, los bonos mantienen la subida y, muy especialmente, los de corto plazo más ligados a las decisiones de los bancos centrales.
El precio del petróleo se ha convertido en la clave económica de la guerra de Oriente Medio iniciada a finales del pasado febrero. Consumidores e inversores conocen a diario las oscilaciones del crudo referidas a los futuros a 3 meses. Es decir, lo que se prevé que se pagará en junio sobre el oro negro, bien sea el Brent o el West Texas. Pero las referencias son muchas y el precio al contado se dispara.
La caída de los mercados provocada por la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán que ahora conoce una frágil tregua de dos semanas, ha sorprendido a los analistas por la resistencia que ha mostrado especialmente la bolsa. El petróleo se ha disparado, los tipos han subido con cierta intensidad, pero los mercados de acciones, aunque han caído lo han hecho en menor cuantía que durante otros episodios similares.
Los valores tecnológicos llevan desde enero del año pasado corrigiendo sus precios, ante las dudas de la Inteligencia Artificial (IA), su endeudamiento y últimamente con la elevación de los tipos de interés. Para los analistas de Goldman Sachs es un buen momento para retomar la compra de estos valores.
Dicen los teóricos de la economía que la enfermedad de la inflación se cura con tipos altos. Pero la temida estanflación (inflación con bajo crecimiento y desempleo) tiene peor remedio. Llegado ese escenario, las inversiones sufrirán y hay que estar preparado.
Aunque la economía china no destaque por su transparencia, se prevé que este mes de abril su IA DeepSeek lance su versión V4 que incorporará mejoras como su aplicación a imágenes y videos. China carece de los chips más avanzados que utiliza Estados Unidos en esta tecnología, pero ha puesto a trabajar sus laboratorios de IA y, además, ha reforzado la producción eléctrica.
Unas declaraciones positivas de Donald Trump (cada vez más contradictorias) o un cese del fin de las hostilidades bélicas en Oriente Próximo darían un respiro a los mercados de bonos y a los bancos centrales para seguir sus políticas bajistas -caso de la Fed- en los próximos meses. Pero sin estas premisas, los mercados de bonos se encuentran ahora sin posibilidad de refugio.
El oro sufre también la volatilidad de los mercados financieros. Todavía acumula una subida del 65% en el último año, pese a que ahora se mueve en los 4.567 dólares la onza y llegó a rozar los 5.400 dólares a finales de enero de este año. Los analistas siguen viendo recorrido al metal precioso, pese a los tipos al alza de los bonos y la mayor fortaleza del dólar.
Con la situación actual de enfrentamiento bélico entre Israel, Estados Unidos contra Irán, la reacción de los mercados es bien sabida. Petróleo al alza, bolsas a la baja y rentabilidades de los bonos al alza (caída, pues, del precio del bono), además de la sorpresa del oro que ha aprovechado para descansar de su subida vertical con un recorte importante.
Las donaciones se han puesto de moda en España por el elevado precio de la vivienda. Unas donaciones que pueden ser de ladrillo o de dinero para cubrir, sobre todo, la entrada a la vivienda. Las acciones también podrían ayudar en este apoyo familiar.