Luis Aparicio es periodista de Estrategias de Inversión desde enero de 2026. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, cuenta con más de 20 años de experiencia en el periodismo económico. (Linkedin).
Ha trabajado como Director de contenidos de Invertia, Coordinación de contenidos de inversión y redactor de economía en El País y Colaborador en Cinco Días, El País, TVE...
Las empresas constructoras siguen firmes en Bolsa en este volátil 2026. Los buenos resultados se suman a unas previsiones favorables en negocios con mucha generación de caja. Están diversificadas, internacionalizadas, esperan crecimientos con los centros de datos y su actividad concesionaria. La única pega es que, de momento, ya están bien valoradas.
Hemos vivido tiempos raros. Desde marzo de 2016 y hasta julio de 2022, el Banco Central Europeo (BCE) mantuvo los tipos al 0%. En ese periodo y en años anteriores no faltaron las emisiones de deuda pública y privada a tipos cero o negativos.
Mientras las bolsas siguen acaparando la atención en esta crisis de Oriente Próximo, los bonos van perdiendo valor como consecuencia de la subida de tipos. Caídas muy relevantes que se ceban en los plazos más largos, tanto en Estados Unidos como en España, por ejemplo.
Hace poco me enteré de que el ping pong (tenis de mesa para no enfadar a la RAE) en los ordenadores lo inventaron unos universitarios españoles en los orígenes de las primeras computadoras personales.
Con una deuda sobre su Producto Interior Bruto (PIB) del 137% a finales de 2025, la presidenta italiana, Giorgia Meloni, está aplicando, contracorriente, un plan de desinversiones y privatizaciones, aunque todas con el sello de que el Estado no pierda el control.
El trasvase de dinero de un fondo de inversión hacia otro fondo permite en España no pagar plusvalías, una ventaja que diferencia positivamente al mercado español. Este mecanismo -que muchos temen desaparezca- puede ser especialmente interesante en un año volátil y pleno de tensiones bélicas, inflacionarias y posibles subidas de tipos.
Amadeus, la firma de reserva de viajes, presentó el pasado 8 de mayo unos resultados que superaron con creces las previsiones del mercado. Goldman Sachs analiza el valor y le da un potencial de subida del 51% hasta los 77 euros por acción desde los 52 euros en los que se mueve ahora.
Partamos de la premisa que dicen los expertos de que el precio de la vivienda seguirá subiendo este 2026 y que el mercado se mantendrá muy dinámico. Pero tras estas afirmaciones contundentes, subyace un cambio de ciclo con inversores dispuestos a realizar plusvalías.
Desde las minas de uranio, a los enriquecedores, a las constructoras y a los fabricantes de reactores toda la cadena productiva de la energía nuclear se ha convertido en una nueva megatendencia. La fisión del átomo ya no es vista con recelo, sino como oportunidad de inversión, tras la crisis energética que vivimos y la necesidad de electricidad para las nuevas tecnologías.
El buen momento de la banca europea que se aprecia en la recompra de acciones y elevados dividendos, podría favorecer las fusiones: hay dinero. Los problemas legales y políticos frustran muchas veces estas operaciones que serían un revulsivo para sus cotizaciones y nos acercarían a las grandes instituciones estadounidenses.