Nicolas Bickel, responsable de mandatos de asesoramiento y Géraldine Guyon, analista financiera de Edmond de Rothschild (Suiza) analizan el potencial que tiene actualmente la ciberseguridad.
“El mundo ha cambiado dramáticamente en tres meses” admite el World Economic Outlook (WEO) de primavera del FMI. La pandemia del coronavirus ha sumido a la economía mundial en la peor depresión desde el Crash del 29. Hasta el punto de que su impacto hundirá un 3% el PIB mundial. Una recesión que “no es como otras”. El shock provocado por el Covid-19, el confinamiento social y la hibernación productiva “será largo” y generará “una severa incertidumbre”, como en escenarios de guerra o de emergencias políticas.
El Covid-19 ha desplazado sus tentáculos por las economías de todo el planeta. Pero se ha cebado especialmente con el tercer y el cuarto mercado de la zona del euro. Con permiso de Grecia que entrará en dobles dígitos negativos (un 10% de caída del PIB) y San Marino, un 12,2%, España e Italia, los dos socios más afectados por la crisis sanitaria, serán también los más perjudicados por la parálisis productiva europea. Con un 8% y un 9,1% de receso económico.
El subsector de Electricidad y Gas reúne a cinco componentes del índice Ibex 35, subsector muy atractivo dado que se encuentra dentro del sector de Petróleo y Energía, que es el que presenta mayor atractivo desde un punto de vista cuantitativo, tal y como exponíamos en nuestra reciente actualización sectorial del Mercado Continuo.
Las bolsas europeas arrancan la sesión con subidas a pesar del cierre a la baja de Wall Street. El DAX sube más del 1,6%, hasta los 10.736 puntos. El FTSE -100 abre en los 5.877 puntos tras anotarse más del 0,6% mientras que el CAC-40 sube un 0,9% y abre en los 4.548 puntos. Por su parte, el Eurostoxx 50 supera el punto porcentual de subida y marca en los 2.925 puntos su nivel de apertura. Lo hacen pendientes de conocer las estimaciones del FMI sobre la economía global y siguiendo de cerca la evolución y el impacto del coronavirus en las economías.
El martes fue el turno de los toros para tomar las riendas del índice bursátil IBEX 35, el cual registró cerca de 2.3% de ganancias, consolidándose alrededor de la zona de los 7000 puntos, gracias en parte al tímido, pero creciente optimismo por la desaceleración en el número de contagios en Europa.
La energía se encuentra ante una auténtica encrucijada. La Primera Revolución Industrial llegó de la mano del carbón hasta bien entrado el siglo XX, cuando el petróleo se situó como la principal fuente energética a nivel mundial. Ahora, vivimos un momento de transición, donde el viejo mundo se muere y el nuevo todavía está lejos de aparecer.
Salvaguardar vidas es el primer imperativo de las autoridades políticas en la crisis sanitaria más grave en cien años, desde la mal llamada gripe española de 1918, lo que requiere no alterar, en la medida de lo posible, ni los hábitos ni los ingresos personales. Pero, inmediatamente después, los gobiernos deben salvar las economías del mayor desafío del planeta desde la Segunda Guerra Mundial. Sostener los sistemas sanitarios y las estructuras productivas. La tecnología -test de contagio-, y los protocolos de seguridad sanitaria serán esenciales para la restauración social y económica. Entretanto, la recesión emerge con virulencia. De ahí que la acción de los estados sea garantizar que de la hibernación económica surja un ciclo de negocios en el que las empresas muestren su poder de reconversión.
La OCDE aprecia una “fuerte desaceleración” en España. La CEOE baraja una recesión de entre un 5% y un 9% del PIB para el conjunto del año. Mientras el gobierno añade más ayudas sociales y económicas y amplía el estado de alarma y deja sin efecto, a partir del 12 de abril, la hibernación de los sectores no esenciales.
El comercio electrónico español ha encontrado también un escaparate para abordar el confinamiento provocado por el Covid-19 y que ha generado la parálisis del mercado doméstico. Pero las empresas parecen haber encontrado un balón de oxígeno en estos tiempos revueltos. Algunos estudios preliminares hablan de un crecimiento del 55% en las ventas online desde el inicio de la cuarentena social. El sector privado hispano cuenta sus estrategias de e-commerce.