El asesor financiero de Barreto Inversiones analiza cómo posicionar una cartera moderada ante la incertidumbre geopolítica y el cambio en expectativas de tipos. En este nuevo consultorio de fondos, José Migue Barreto defiende duraciones cortas en renta fija, oportunidades selectivas en tecnología y una mayor diversificación para reducir riesgos en mercados como Latinoamérica
En un contexto global marcado por la incertidumbre geopolítica y la volatilidad de los mercados, Latinoamérica vuelve a situarse en el radar de los inversores. Alejandro Varela, gestor del fondo Renta 4 Latinoamérica, defiende que la región combina estabilidad relativa, exposición a materias primas y un atractivo potencial de crecimiento, lo que la convierte en una alternativa interesante para diversificar carteras.
Miguel Ángel Cicuéndez y José Manuel García Rolán, socios de Consulae EAF, destacan la actual situación ante el alto el fuego y la imprevisibilidad de los acontecimientos ante un posible incremento de la inflación. Señalan que es un buen momento para la renta variable aunque no tanto para la renta fija, con la mirada hacia bonos de calidad y corta duración en euros. Por sectores, destacan tecnología, utilities, infraestructuras, salud, industriales y en menos medida, financieras.
El repunte de la inflación energética, la pérdida de eficacia del modelo 60/40 y las tensiones geopolíticas obligan a replantear las carteras. Carlos Arenas (Ei) y Victoria Torre (Self Bank) analizan cómo adaptarse a un entorno de alta incertidumbre, dónde encontrar oportunidades y qué riesgos marcarán el rumbo de los mercados en los próximos meses.
Iván Martín, CEO y director de inversiones de Magallanes Value Investors considera que la extrema volatilidad, como la que vivimos ahora abre la puerta a las oportunidades. Afirma que parte de su éxito se debe a la disciplina que se han marcado y que la percepción del riesgo es máxima, pero el real es más bajo, porque hay valores que han perdido un 20-30%.
El mercado actual exige un cambio de paradigma. La volatilidad ha llegado para quedarse, el ruido es constante y los referentes tradicionales ya no bastan. En este nuevo escenario, la ventaja competitiva del inversor no está en anticipar el próximo movimiento, sino en construir carteras sólidas, diversificadas y capaces de resistir —y aprovechar— la incertidumbre.
El conflicto en Irán y el repunte del petróleo por encima de los 100 dólares por barril han encendido la alarma en los mercados globales. Ante la volatilidad, los expertos recomiendan diversificar carteras, combinar sectores cíclicos y defensivos, y mantener activos refugio como el oro, buscando equilibrar protección y oportunidades de crecimiento en un entorno geopolíticamente incierto.
Miguel Ángel Cicuéndez y José Manuel García Rolán, socios de Consulae EAF, responden a las preguntas de los usuarios sobre fondos de inversión, en especial tras el momento especial que viven los mercados ante el conflicto de Oriente Medio. Requieren cautela y visión medio largo placista ante las turbulencias y la volatilidad del mercado, especialmente por el impacto en Europa y Asia de esta guerra contra Irán y en la que su duración está la clave para ver la futura salida del mercado.
En el año de la gestión activa para los fondos de inversión, aquellos que ligan sus resultados a la comisión que perciben (comisión de éxito), les hace especialmente interesantes. Sin embargo, no hay evidencias de que estos fondos sean más rentables para los inversores, sobre todo tomando plazos medios y largos.
El ciclo alcista aún no ha agotado su potencial. Los máximos históricos, la narrativa tecnológica, la planificación activa y la diversificación muestran que 2026 puede ser una primavera que derive en un verano financiero largo y fructífero. La clave está en combinar paciencia, estrategia y visión, transformando volatilidad e incertidumbre en oportunidades de crecimiento sostenido y real, y recordando que los mercados funcionan como un ciclo de estaciones: la inversión disciplinada siempre encuentra su recompensa.