Una de las mayores amenazas a las que se enfrenta la economía española es un posible rescate. Roberto Ruiz Scholtes, de UBS Wealth Management reconoce que “esto tendría un impacto dramático, minaría la confianza y tendría unos efectos globales incalculables por lo que hay mucho interés en evitar este escenario”.
Luis Lorenzo, analista de Dif Broker, explica la situación técnica del Banco Santander.
“No estamos en una crisis de deuda cíclica, si no en un súper ciclo de deuda de las economías desarrolladas, algo que está basado en la evidencia histórica, pues todas las crisis de deuda anteriores, 800 años de crisis, han comenzado por una acumulación de deuda excesiva y, con un pequeño desencadenante, en este caso, la crisis subprime de 2007, esa deuda tiene problemas para refinanciar esa deuda”, explica Germán Quintero, director comercial de Allianz GI en España y Andorra.
Da la sensación de que estamos evitando el titular: "España es rescatada" pero dejémonos de este tipo de matices porque "desde 2010, de un modo práctico, España está intervenida como lo están Italia o Estados Unidos, que han recibido ayudas de los bancos centrales", explica David Cano, de Afinet Global.
Ayuda a España habrá. Lo que no se sabe es si se hará directamente sobre la banca, que daría menos sensación de rescate, o de la manera tradicional, como se ha hecho sobre Grecia, Irlanda o Portugal.
Los mercados “arrastran las referencias macro de toda la semana. A pesar de que hemos visto un crecimiento en el dato de PIB de ayer, el paro sigue siendo la referencia general y esto hace que los futuros tengan una apertura tan nefasta”, explica Juan Enrique Cadiñanos, jefe de análisis de Hanseatic Brokerhouse.
“El FMI ha desmentido que vaya a ayudar a España, mientras que el FROB tiene más de 5.000 millones aún y, los 19.000 millones que necesita Bankia, no se darían de golpe, con lo que este monto que aún tiene el fondo español podría ser utilizarse como el primer pago para la entidad”, dice Sara Carbonell, responsable de Desarrollo de Clientes & Analista de Mercados.
En las bolsas europeas estamos viendo una repetición de lo que ha ocurrido en las otras jornadas. “No hay noticias claras, sólo volatilidad y caídas de volumen, que implican que los movimientos sean más eléctricos”, reconoce Diego Jiménez Albarracín, responsable de renta variable de Deutsche Bank.
Con los niveles de tensión en los mercados en máximos, las referencias macroeconómicas de EEUU adquieren una especial relevancia si tenemos en cuenta que (1) la economía Europea se encuentra en recesión, (2) China en fase de desaceleración (el PMI de manufacturas quedó en 50,4 puntos cuando el mercado esperaba 52 y frente a los 53,3 alcanzados en el mes anterior) y (3) aparecen signos de cansancio también en EEUU (esta semana ha salido peor de lo esperado la confianza del consumidor y el PMI de Chicago).
La situación se mantendrá a la expecativa en los próximos quince días, referéndum irlandés y elecciones griegas, que marcará el rumbo de la solución que se vaya a dar a la zona Euro, explica Josep Prats, de Ahorro Corporación.