Los futuros de los principales índices bursátiles europeos comenzaban la sesión sin una tendencia definida, con avances del 0,70 por ciento en París y recortes del 0,20 por ciento en Fráncfort tras las fuertes caídas vividas ayer. Las bolsas europeas comenzaron la semana con importantes descensos, de hasta el 3,20 por ciento en el CAC parisino, arrastradas por el descenso de las materias primas y la apertura a la baja de Wall Street. El selectivo español Ibex-35 perdió el 2,01 por ciento hasta 9.500 puntos, afectada por la recogida de beneficios y el retroceso de las plazas internacionales.
Los trabajadores de la planta que la empresa dedicada a la construcción de ascensores Zardoya Otis tiene en San Sebastián se manifestarán hoy en la capital guipuzcoana contra el ERE planteado por la dirección. Un ERE que contempla la rescisión de contrato para 100 de sus empleados, 60 en la fábrica donostiarra y 40 en la de Leganés, en Madrid
El índice Nikkei de la Bolsa de Valores de Tokio perdió hoy al cierre 286,79 puntos, o el 2,86 por ciento, hasta los 9.752,88 puntos. El índice Topix, que agrupa a todos los valores de la primera sección, cayó por su parte 32,06 puntos, el 3,39 por ciento, hasta los 914,76 enteros.
El índice Kospi del mercado surcoreano cedió hoy 13,27 puntos (0,94 por ciento) y terminó la sesión en las 1.399,15 unidades. Por su parte, el indicador de valores tecnológicos Kosdaq ganó 1,30 puntos (0,25 por ciento) para situarse en los 520,93 enteros.
El euro subía hoy en las primeras horas de cotización en Fráncfort y hacia las 06.00 GMT se cambiaba a 1,3820 dólares, frente a los 1,3781 dólares de la jornada anterior. El Banco Central Europeo (BCE) fijó ayer el cambio oficial del euro en 1,3850 dólares.
El Banco de Japón ha mejorado por segunda vez su visión de la economía nipona al término de una reunión de dos días y ha decidido mantener los tipos en el 0,1%. El Banco de Japón mejoró sus valoraciones sobre la economía por segundo mes consecutivo animado por los signos de que lo peor de la crisis podría haber pasado.
Importantes funcionarios del Gobierno del presidente Barack Obama cabildean en el Congreso para que se aprueben 108.000 millones de dólares para el Fondo Monetario Internacional, antes de una votación esperada esta semana, según documentos que fueron divulgados el lunes.
El Gobierno británico está elaborando un plan para utilizar los fondos propios de Northern Rock (NHRKF) para recomprar deuda de los bonistas del banco en un operación que podría liberar millones de libras del capital del grupo nacionalizado, informa el martes el diario The Times. Este plan supondría que el Estado no tendría que inyectar la totalidad de los 3.000 millones de libras de capital extra que prometió al banco el pasado año, añade el diario. Entre los bonistas se encuentran aseguradoras, gestores de fondos y fondos de cobertura, añade The Times. El Gobierno y sus asesores aún no han iniciado las negociaciones con ellos, y este acuerdo sobre la deuda del banco es una de las diversas opciones consideradas para reforzar el capital del banco y asegurar su futuro como entidad, señaló el banco.
Importantes funcionarios del Gobierno del presidente Barack Obama cabildean en el Congreso para que se aprueben 108.000 millones de dólares para el Fondo Monetario Internacional, antes de una votación esperada esta semana, según documentos que fueron divulgados el lunes. El crédito de Estados Unidos para el FMI está adjunto a un proyecto de financiamiento para las guerras de Irak y Afganistán y se está moviendo hacia el pleno de la Cámara de Representantes, provocando un revuelo entre los republicanos y algunos demócratas, que dicen que no votarán por un financiamiento del FMI adherido a un proyecto con el que no tiene relación. La secretaria de estado, Hillary Clinton, y el secretario de Defensa, Robert Gates, junto con el asesor de Seguridad Nacional, Jim Jones, escribieron al Congreso para decir que el FMI necesita el dinero con el fin de confrontar la crisis financiera global, indicó el Center for Economic and Policy Research, con sede en Washington y que difundió una copia de la carta.
Imperial Tobacco y Philip Morris han subido el precio de sus marcas en torno a 0,35 euros por cajetilla, según los precios publicado el martes en el Boletín Oficial del Estado. De esta forma, Fortuna, la marca más vendida de Imperial Tobacco en España sube a 3 euros por cajetilla, mientras que el precio de Marlboro, del fabricante estadounidense, se eleva a 3,45 euros. El aumento de precios supera las modificaciones previstas por el Gobierno cuando anunció la semana pasada un incremento del impuesto sobre el tabaco del orden con una repercusión en el precio de venta en unos 0,2 euros por cajetilla.