Importantes funcionarios del Gobierno del presidente Barack Obama cabildean en el Congreso para que se aprueben 108.000 millones de dólares para el Fondo Monetario Internacional, antes de una votación esperada esta semana, según documentos que fueron divulgados el lunes. El crédito de Estados Unidos para el FMI está adjunto a un proyecto de financiamiento para las guerras de Irak y Afganistán y se está moviendo hacia el pleno de la Cámara de Representantes, provocando un revuelo entre los republicanos y algunos demócratas, que dicen que no votarán por un financiamiento del FMI adherido a un proyecto con el que no tiene relación. La secretaria de estado, Hillary Clinton, y el secretario de Defensa, Robert Gates, junto con el asesor de Seguridad Nacional, Jim Jones, escribieron al Congreso para decir que el FMI necesita el dinero con el fin de confrontar la crisis financiera global, indicó el Center for Economic and Policy Research, con sede en Washington y que difundió una copia de la carta.